Buenos Aires, 28 nov (EFE).- Gimnasia y Esgrima La Plata (35 puntos), Boca Juniors (34) e Independiente (31) encaran la lucha final por el título de campeón del torneo Apertura 2005 del fútbol argentino cuando quedan por delante dos jornadas para su culminación.
Gimnasia, que el domingo derrotó a domicilio a River Plate (1-3), es el equipo de mejor rendimiento en el último tramo de la competición al ganar nueve y empatar uno de los diez partidos que disputó recientemente.
Boca Juniors tuvo algunos altibajos y sufrió el cansancio que supuso su participación en la Copa Sudamericana, cuyas semifinales disputa con el Universidad Católica chileno, mientras que Independiente parece haber alcanzado el nivel que dejó entrever al promediar el torneo.
Vélez Sarsfield (29 puntos) todavía tiene posibilidades matemáticas de alcanzar el primer puesto final, pero no sólo depende de dos triunfos propios sino también del derrumbe de los tres equipos mejor situados en la clasificación, ya que son seis los puntos que le separan del liderato.
Gimnasia y Esgrima La Plata, que nunca ganó una Liga desde su fundación en 1887, recibirá en la próxima jornada al ascendente Newell's Old Boys, que el domingo goleó a Argentinos Juniors por 3-0, mientras que en "La Bombonera" jugarán Boca e Independiente un partido de alto voltaje.
Antes de ello, los boquenses irán a Chile el jueves a tratar de remontar un 2-2 en casa ante el Universidad Católica, resultado que pone en duda su clasificación para la final de la Sudamericana.
De esa eliminatoria dependerá el ánimo con que el equipo de Alfio Basile afrontará el choque contra Independiente, y también su condición física.
Basile ha dicho que para él y la directiva de Boca Juniors "lo más importante es el Apertura", pero todo indica que no descuidará nada debido a que el club necesita engordar su palmarés en el año de su centenario, tras varios tropiezos en la etapa posterior a la encabezada por el entrenador Carlos Bianchi, con el que obtuvo nueve títulos de campeón.
Buena parte de la prensa argentina ha expresado sus dudas respecto a la manera en que River jugó el encuentro ante Gimnasia, tras una semana de versiones y conjeturas sobre la presunta intención de sus jugadores de no esforzarse demasiado en ese encuentro para no favorecer a su histórico rival, Boca Juniors.
River, en su propio estadio, fue superado con amplitud por su rival y desde los 27 minutos jugó con diez futbolistas debido a la expulsión de su capitán y mejor jugador, Marcelo Gallardo, por insultar al árbitro.
En la ciudad de la Plata, numerosos hinchas de Estudiantes no tuvieron reparos en expresar sus deseos de que su equipo perdiera para evitar comodidades al Gimnasia y Esgrima, su vecino y archirrival, en la disputa del título.
Cuando el conjunto estudiantil logró igualar el marcador (1-1) a través de Adrián Bastía, millares de fanáticos albirrojos insultaron a sus jugadores y al entrenador Jorge Burruchaga, y aplaudieron cuando terminó el partido con su equipo derrotado ante los boquenses por 1-3. EFE
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