Madrid, 8 jul (EFE).- Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid, y Miguel Angel Gil, consejero delegado del club, se mostraron satisfechos con la sentencia emitida hoy por el Tribunal Supremo sobre el denominado "caso Atlético", ya que a su juicio "acredita" que "nadie se llevó una peseta" del club.
"Estamos contentos porque esta sentencia acredita que nadie del equipo gestor se ha llevado una sola peseta y que todas aquellas acusaciones de que Gil había robado son falsas, algo por lo que siempre peleó mi padre", señaló Gil Marín.
La sentencia emitida hoy por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo absuelve al fallecido Jesús Gil y Enrique Cerezo de las penas de dos años y un año de cárcel, respectivamente, que dictaminó la Audiencia Nacional por el delito de apropiación indebida de los fondos del club, al estimar que ha prescrito.
Asimismo, el Tribunal Supremo deja sin efecto la obligación de devolución al club de las 236.056 acciones que poseen ambos, aunque, mantiene la condena de un año y medio para el consejero delegado del club, Miguel Angel Gil, por delito de estafa por simulación de contrato.
Condena que como aseguró el propio Gil Marín no implicará su ingreso en prisión, ya que como establece la legislación en ausencia de antecedentes penales y en penas inferiores a los dos años, el procesado no debe cumplir en la cárcel su sanción.
En este sentido, el presidente rojiblanco aseguró que espera que esta sentencia ponga fin a los problemas judiciales que han acuciado al Atlético en los últimos seis años, desde que en 1998 se acusara a los Gil y Cerezo de malversación de caudales del Ayuntamiento de Marbella, en relación con la contratación por el consistorio de publicidad en las camisetas del club.
"Espero que esta sea la última vez que se habla de temas judiciales en el Atlético, después de seis años, esto llega a su fin", añadió Cerezo, que no quiso olvidarse de su antecesor en el cargo, Jesús Gil, al que aseguró le hubiera gustado vivir este momento.
"Compaginamos la alegría que nos ha producido la sentencia con la tristeza que supone para todos, de que en el día de hoy tengamos la desgracia de que Jesús Gil no esté entre nosotros, pero para todos es como si estuviera, así que Jesús te felicitamos y te damos la enhorabuena", afirmó Cerezo.
Igualmente satisfecho se mostró Miguel Angel Gil que aseguró que el día de hoy podía considerarse como el más "importante" para el Atlético en los últimos seis años, en los que a su juicio el club "bordeó" la desaparición.
Tanto Gil Marín como Cerezo coincidieron que la resolución del proceso judicial permitirá afrontar al Atlético de Madrid el futuro con "tranquilidad" y pensando "únicamente en fútbol" a diferencia de lo ocurrido en los últimos años.
" A día de hoy no queda ni una sola acción intervenida, embargada ni judicializada", afirmó Cerezo, que recordó los registros que ha vivido el club y los propios encausados, y que el presidente calificó de "totalmente inusuales", en los que como señaló "no se encontró nada que nos inculpara a nosotros ni al club".
Nada excepto, el contrato por el que Jesús Gil y su hijo Miguel Angel vendieron en 1998 a través de la empresa de su propiedad, Promociones Futbolísticas, al Atlético los derechos de cuatro jugadores nigerianos por 16,23 millones de euros "siendo el valor de esos derechos casi inexistentes" con objeto de cancelar la deuda que tenían con el club.
Contrato que la Audiencia Nacional en su día, y hoy el Tribunal Supremo, consideraron motivo suficiente para condenar a Jesús Gil y su hijo por delito de estafa por simulación de contrato, y por el que Miguel Angel Gil y el resto de herederos de Jesús Gil deben reponer la situación contable al estado anterior de la ficción, cuando reflejaba una deuda de Jesús Gil con el club de 11,26 millones de euros.
"Pese a lo que se ha publicado en algunos sitios la sentencia no obliga a nadie a restituir ningún dinero, sino a reponer la situación contable a su estado anterior", comentó Cerezó, lo que a su entender no implica ninguna transacción de dinero.
Por último, Miguel Angel Gil, recordó que tras esta sentencia, es ahora mismo el club el que debe a Enrique y al resto de personas que pusieron los 11,72 millones de euros que la Audiencia Nacional exigió en junio de 2003, para poder realizar la ampliación de capital de 36 millones de euros que llevó a cabo el club el pasado verano.EFE
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