El italiano Stefano Garzelli ganó ayer la primera etapa de montaña del Giro de Italia para consolidar su ventaja al tope de la clasificación general.
Garzelli se llevó su segunda etapa de la carrera, al superar en el embalaje final al español Santiago Pérez, al campeón defensor Gilberto Simoni y a su compatriota Francesco Casagrande.
El líder completó la distancia de 150 kilómetros incluidos dos difíciles puertos de montaña con un tiempo de 3 horas, 46 minutos y 45 segundos.
Ahora supera por 43 segundos a Casagrande. Simoni, en tanto, avanzó al tercer puesto y está a un minuto del líder.
La etapa, de Fossano a Limone Piemonte en Los Alpes, significó el colapso del italiano Marco Pantani, excampeón del Tour de Francia y el Giro, al quedar retrasado a 7:02 del ganador.
Además, la jornada se ensombreció con la detención de Nicola Chesini, del equipo Panaria, arrestado por la Policía de Finanzas italiana, en el hotel donde se alojaba.
Chesini último en la clasificación del Giro al parecer esta implicado en el tráfico de productos dopantes y otros fármacos.
El ciclista fue implicado por su compañero de equipo Antonio Varriale, quien no está en la carrera y se encuentra detenido desde el lunes pasado.
La carrera
Garzelli, ganador del Giro hace dos años, se adueñó de la camiseta rosada de líder tras imponerse en la segunda etapa, en Lieja, Bélgica, el lunes pasado.
La de ayer, tras una fecha de descanso, fue la primera en que se pedaleó en territorio italiano.
El momento crucial de la etapa por parte de los favoritos se dio en el último ascenso a Limone Piemonte. Ahí, el juvenil italiano Franco Pellizzotti protagonizó una escapada, pero sus perseguidores le dieron alcance a 250 metros del final.
Entonces Garzelli se adelantó a la punta en los últimos metros.