Liberia, Guanacaste. Desarrollar la personalidad, fomentar la independencia y mejorar la autoestima de los atletas son solamente algunos de los objetivos que persiguen los Juegos Deportivos Especiales.
Estas justas, además del aspecto competitivo, pretenden mejorar el nivel de vida de las personas discapacitadas, y hacerles sentir útiles para la sociedad, y para sí mismos.
Para Heriberto Céspedes, quien es entrenador de la Selección Nacional de natación de discapacitados, "los Juegos Especiales sirven para mejorar la autoestima de estas personas, teniendo en cuenta un aspecto muy importante, y es el hecho de que ellos son conscientes de su discapacidad y se aceptan tal como son, sin que esto sea un obstáculo para desarrollarse deportivamente".
Céspedes agrega que lo que aprenden en los juegos, no se limita solo a lo deportivo, pues aquí adquieren grados de independencia que les permite abrirse al mundo en otros aspectos, como lo es el mercado laboral.
En esta edición de los juegos, que concluyeron ayer, participaron más de 600 atletas de todo el país, los cuales dieron lo mejor dentro de la disciplina que eligieron, sin importar el tipo de discapacidad que presenten.
"Yo creo que una de las cosas más importantes es que aquí ellos vienen solos, y esto les hace sentirse responsables de hacerse sus propias cosas, se desprenden de la sobreprotección que a veces reciben en sus hogares, situación que en ocasiones les hace sentirse inútiles", explica Cecilia Salazar, instructora de natación.
Armados con sus implementos deportivos, estos jóvenes recorrían los diferentes escenarios donde se desarrollaron las justas, sabiendo que cada uno es responsable de sus accesorios y de estar atentos al momento que les toca competir.
Javier Arce, director ejecutivo de los juegos, dice que "muchas de las personas que los acompañan se preocupan por los resultados que obtengan, pero ya no miden otros aspectos, pues todos los atletas que están aquí ya son independientes".
"Lo que han aprendido les va a servir para toda la vida. Muchas familias sienten que estos niños son como estorbos y prefieren hacerles todo para que no molesten, nosotros buscamos enseñarles para que se puedan defender solos en la vida y para que se sientan útiles a la sociedad", dice Arce.
La psicóloga Margarita Pérez, quien estuvo presente en los juegos, coincide en que el hecho de que vengan solos les da independencia y les aumenta la autoestima, pues esto hace que ellos sientan que les depositaron confianza.
"En las escuelas adquieren muchos conocimientos, pero es aquí, en los juegos, donde ponen en práctica lo aprendido. Para ellos venir a pelear por una medalla es una gran meta que se imponen y vienen a llenar sus propias expectativas, creo que el aporte es muy grande, sobre todo porque son conscientes de sus responsabilidades", concluye la psicóloga.