Buenos Aires. Una asamblea del sindicato de futbolistas de Argentina convocó a una huelga para el próximo fin de semana en repudio a los hechos de violencia ocurridos en los últimos tiempos en estadios del país y sus alrededores, especialmente el pasado domingo, cuando resultaron heridos diez jugadores.
En lo que va de año, la violencia en el fútbol argentino provocó la muerte de cuatro personas.
La huelga adquiere especial significación debido a que el próximo domingo debía disputarse el derbi de este país entre el Boca Juniors y el River Plate, partido en el que estará en juego buena parte de las posibilidades de ambos equipos para alcanzar el título de campeón del torneo Clausura de la Primera División.
La convocatoria a la huelga fue dispuesta tras una reunión de casi tres horas entre los dirigentes del sindicato Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), los jugadores representantes de los equipos de la Primera División y la mayoría de los de conjuntos de otras categorías.
El miércoles, el sindicato FAA anunció al secretario de Seguridad del gobierno, Enrique Mathov, que la entidad dejará de formar parte del Consejo de Violencia en el Fútbol tras "sentir una fuerte presión de sus afiliados por falta de solución" a la situación de violencia.
El Consejo de Violencia es un cuerpo colegiado integrado por miembros del gobierno, autoridades policiales y futbolistas que analizan los hechos ocurridos en los estadios y elaboran informes para que la Secretaría de Seguridad tome las medidas que corresponden en cada caso.
Además de los incidentes ocurridos en los estadios en partidos de las divisiones de ascenso el pasado domingo, los jugadores de los clubes Platense y Tigre fueron amenazados de muerte con armas de fuego por grupos violentos en los vestuarios de sus estadios, durante los entrenamientos, si no ganaban a los rivales de turno.
Un portavoz del sindicato de jugadores dijo que "los dirigentes de Platense negaron el hecho y los jugadores lo confirmaron, con lo cual la indefensión de los futbolistas es total".
Decenas de hinchas del club Excursionistas, de la cuarta división, invadieron el campo de juego el domingo tras el partido con el Comunicaciones y golpearon a los futbolistas de este conjunto, diez de los cuales resultaron heridos.
Los jugadores agredidos denunciaron a la prensa que la policía advirtió a varios de ellos antes del encuentro que si ganaban no saldrían del estadio.
Adrián Barrionuevo, jugador del Comunicaciones, permanece ingresado en el sanatorio Mitre, de esta capital, a causa de los golpes que le propinaron unos diez hinchas en el centro del campo de juego, hecho por el que ha decidido colgar las botas.
Situaciones de extrema violencia ocurrieron en otros cinco encuentros, lo cual impulsó al sindicato de futbolistas a reclamar al gobierno la adopción de medidas urgentes para proteger la vida de los deportistas.