Jorge Gutiérrez es el presidente de la Comité de Licencias de la Fedefútbol, un órgano que mantiene un perfil bajo dentro de la Federación, pero que es clave para procurar que el fútbol mantenga estándares de profesionalismo y transparencia.
Licencias se encarga de velar por el correcto funcionamiento de los clubes en los ámbitos legal, financiero y administrativo, así como promover el avance hacia un adecuado desarrollo de su infraestructura.
En los últimos dos años, el Comité generó importantes noticias, pues retiró la licencia a cinco clubes profesionales de Primera y Segunda División: Guanacasteca, Santos, Limón Black Star, Turrialba y Municipal Liberia.
Gutiérrez, como jerarca del órgano, explicó a La Nación la labor realizada y lanzó un llamado a los dirigentes de los equipos para que cuiden el deporte, ya que ellos son el primer filtro para evitar que el balón se ensucie.
—¿Es un fútbol más “limpio” hoy en Costa Rica?
—Podría decir que es un fútbol más transparente, donde las regulaciones se han dado para que sea un fútbol más ordenado y se tenga un mayor respaldo y trazabilidad de ciertas cosas que antes no se daban. Esto ha sido producto de un proceso de saneamiento en el que la normativa de FIFA y Concacaf ha obligado a la Fedefútbol a adoptar normas para ver quién está detrás de un club y su estructura.
“Creo que sí tenemos un cristal más claro para ver”.
—¿Por qué ahora Licencias está tan al tanto de las deudas de la Caja, por ejemplo, y antes no? Los equipos toda la vida le han debido a la Seguridad Social.
—Hay que entender que esto comenzó en 2014. En ese año fue cuando Costa Rica tuvo su primer reglamento de licencias. En ese momento solo se pedía estar al día con la Caja, entonces siempre lo hemos revisado. Pero lo que ha variado es que el reglamento hoy es más específico en el tratamiento de planillas ordinarias o extraordinarias, por ejemplo.
—Guanacasteca, Santos, Limón Black Star, Turrialba y Liberia, cinco equipos en dos años perdieron su licencia y fueron expulsados del fútbol profesional. Sin duda es un Comité de Licencias más rígido ahora...
—¡Qué susto que son ese montón de equipos!
“Yo diría que, además de más rígido, hay mayores controles. Esto es un trabajo del Comité, pero también del Comité Ejecutivo actual y anterior de la Federación. Ahora hay un proceso más rígido, pero será más complejo porque Concacaf empezará a pedir lineamientos para participar en los torneos regionales, los cuales serán controlados por medio de la Federación y el respectivo Comité de Licencias”.
—El Comité de Licencias siempre ha sido un órgano reservado en cuanto a apariciones públicas. ¿Quiénes lo integran?
—Somos cinco miembros. Efectivamente, somos un órgano técnico que es visto como un órgano auxiliar del Ejecutivo, pero independiente. En el aspecto deportivo tenemos a Eduardo Torres; en infraestructura tenemos a Luis González, quien es arquitecto; también está el CPA Alberto Porras y el licenciado y máster Alejandro Madrigal.
—Ahora, hay que tener claro que no es un órgano policial...
—Existe un comisionado de licencias que es un empleado de la Federación. Nosotros tenemos nuestra propia actividad independiente y somos un comité ad honorem que trabaja así. Efectivamente, se necesitan más recursos porque no somos Policía Fiscal, Migración, no somos el OIJ, FBI o DEA. Nosotros trabajamos con los instrumentos que el sistema permite.
“La Federación tiene un registro de dueños de equipos, eso existe, y de quienes están detrás de ellos, pero hasta ahí”.
—¿Siente que las mejoras que se le han hecho al sistema de licenciamiento permiten ver más allá de lo que se ve por encima de “la sábana”?
—No es que se le quite la sábana, es que el sistema ya descubrió esto en su evolución. Las normas siempre van después de la sociedad; hay que pasar ciertas cosas para que otras se vuelvan a regular.
—¿Cuál es su criterio luego del proceso de licenciamiento 2026-2027?
—Nos queda mucho ímpetu en la formación y estandarización de los requisitos. Queremos formar para que los clubes entiendan la forma de presentar la información en temas financieros y legales. Esto es un tema hasta de conciencia en cada dirigente de cada organización, porque esta información hay que proveerla.
—Guanacasteca, Liberia y Santos son equipos que generaron dudas e inconsistencias financieras... ¿Le preocupa que los clubes ticos no puedan justificar sus ingresos? No es buena señal.
—Obviamente, al ser parte de la organización del fútbol, es un tema al que le ponemos atención, pero hay una primera línea que no se debe olvidar: los dirigentes. Ellos deben hacer el filtro. Yo entiendo el tema de recursos, pero ese es el primer filtro. A nosotros, en ese proceso, nos toca romper una cadena, pero si el dirigente lo controla a un nivel más abajo, entonces no hay impacto.
—¿Hoy siente el “lavado de dinero” más cerca o más alejado del fútbol nacional?
—Es un asunto mundial, no solo del fútbol y Costa Rica. Hay miles de actividades que pueden estar en riesgo. Ahora lo que hay que trabajar es en la prevención del primer filtro. Esto es un trabajo conjunto: la Federación tiene la información para solicitarla a quien la requiera (autoridades nacionales o internacionales). Yo estaría más preocupado de saber que no estamos recopilando información, pero la tenemos. Nosotros recopilamos, analizamos y almacenamos, porque si una autoridad solicita la información, pues se la daremos.
—Si un club recibe dinero de un patrocinador muy fuerte, ¿se debe reportar a Licencias?
—Sí, hay que reportarlo, pero hay diferentes formas de participación en un club. Se llaman partes relacionadas. Entonces, si es el principal patrocinador o el más pequeño, es un ingreso sobre patrocinios y eso tiene que reportarse.
“Un patrocinador podría tener control sobre un equipo. Ahora, si ese patrocinador se va, ¿qué pasa? Entonces ahí nosotros hacemos una prevención, pero se supone que eso viene ya con una revisión de un auditor que hace un criterio“.
—Si yo soy aficionado a un equipo y decido darle a la institución 500 mil dólares... ¿Debo reportarlo a Licencias?
—Tiene que reportarlo, es una donación. Cualquier ingreso debe reportarse y ese ingreso pasa por la verificación interna de un auditor.
“Ahora, yo no puedo saber si a un equipo le prestaron un dinero si no lo reportan. Después veremos si alguien llega y me dice que prestó un dinero; eso genera una investigación, como ya sucedió acá (con ADG)”.
—A nivel de infraestructura, ¿cómo está el fútbol tico?
—Se ha trabajado mucho. Los estadios se inspeccionan cada inicio de temporada, se toman medidas, se revisan cosas. Hay mucho por hacer. Hay tareas pendientes, estamos en constante mejora, pero vamos trabajando de la mano con los clubes para gestionar regulaciones transitorias que sigan mejorando las condiciones.
“Esto lo debemos hacer nosotros porque, si no, vendrá Concacaf y no podrán usar su estadio en esos juegos”.
—Voy a hacer un cambio de marcha... Osael Maroto, presidente de la Fedefútbol, dijo que Scott Brannon (cercano a Herediano, condenado en EE. UU. por apuestas ilegales) no aparece en ningún organigrama de Herediano o Fuerza Herediana. ¿Es así también para Licencias?
—Hasta donde nosotros hemos visto y en los documentos que tenemos, él no aparece en ninguna cosa. Así fue y así sigue siendo hasta el día de hoy.
—Hace seis años se dio el caso de Grecia-Herediano. En aquel momento, aunque se comprobaron fallas de ambos clubes, las sanciones solo fueron económicas. ¿Hoy sería muy diferente el proceso?
—El catálogo de sanciones era distinto. Además, había ciertas relaciones entre clubes y personas con las que no se contaba con la potestad que tiene el Comité el día de hoy. Con lo de hoy, probablemente sería otra cosa. Las disposiciones de ese momento no son las de hoy.
—Usted me dice que el Comité de Licencias será más rígido, pero la gente percibe el fútbol tico como “enfermo”. ¿Cómo hacerlo, entonces?
—Voy a usar una analogía: uno, para sanarse, tiene dos opciones: vivir sano o enfermarse tanto para cambiar su vida. Estamos en un movimiento convulso, pero esto lo estamos trabajando hace tiempo. Ahora ya será Concacaf el que comience a meterse por los premios que dará en los torneos. Entonces hay que tener un control; el sistema nos lleva a ser más rigurosos.
