
Inglaterra venció 1-2 a Noruega en los cuartos de final del Mundial 2026, pero la gran sorpresa del encuentro ocurrió al minuto 106. Con el conjunto nórdico todavía abajo en el marcador, el director técnico Stale Solbakken decidió retirar de la cancha a su máxima estrella, Erling Haaland, justo su mejor carta de gol.
La salida del Androide, quien parecía el más indicado para revertir el resultado, generó desconcierto generalizado. En su lugar ingresó Jorgen Strand Larsen, un atacante que hasta entonces solo había sumado minutos en un partido contra Francia que los noruegos enfrentaron con la suplencia.
Las razones detrás de la sustitución
En la conferencia de prensa posterior, Solbakken justificó su polémica decisión argumentando dos razones principales:
Desgaste físico: El estratega señaló el tremendo esfuerzo de su figura a lo largo del torneo, asegurando que Haaland “utilizó toda su energía y poder partido tras partido”.
Lesión temporal: Reveló que el delantero sufrió un “dead leg” (un fuerte golpe que causa parálisis muscular temporal en la pierna) durante el segundo tiempo. Solbakken admitió que, dadas las circunstancias, fue una decisión sumamente difícil.
El propio Haaland se vio contrariado en el banquillo, pues dejó a su equipo sin el mejor cañonero justo cuando se jugaba el boleto a las semifinales del Mundial.
Pese a la eliminación, el delantero del Manchester City firmó una participación inolvidable en su primera Copa del Mundo. A sus 25 años, cerró su cuenta con siete goles en cinco partidos, ubicándose provisionalmente en la tercera posición de la tabla de goleo del certamen.
El registro de Haaland en el Mundial 2026:
- Fase de Grupos: Iraq 1-4 Noruega (2 goles)
- Fase de Grupos: Noruega 3-2 Senegal (2 goles)
- Dieciseisavos de Final: Costa de Marfil 1-2 Noruega (1 gol)
- Octavos de Final: Brasil 1-2 Noruega (2 goles)
El técnico noruego también se refirió al polémico incidente con el cable de la cámara aérea. Según relató, el árbitro central le explicó que no vio el impacto del balón y que nadie le dio aviso por el auricular. Aunque Solbakken descartó el hecho como una excusa para justificar la derrota, no ocultó su resignación e ironizó sobre el tema.
“Hablaremos de ese cable hasta que vayamos a la tumba”, bromeó el técnico, quien de inmediato aclaró que espera que este incidente no opaque el desarrollo principal del juego.
A pesar del amargo sabor de la eliminación, el balance para Noruega es histórico. Impulsados por el olfato goleador de Haaland, los nórdicos regresaron a una Copa del Mundo tras 28 años de ausencia y firmaron su mejor actuación de todos los tiempos en la Copa, al consolidarse entre los ocho mejores del planeta.
Por su edad, es posible que a Haaland le quede participación en algunos Mundiales más, siempre y cuando logre superar la exigente eliminatoria europea, aunque ya demostró que está encabezando una exitosa generación.
