
Kyan McDonald, a sus 16 años, fue uno de los protagonistas del último Clásico Nacional, en el que Saprissa le ganó 2-1 a Alajuelense en el Morera Soto. El juvenil fue una de las apuestas de Ismael Rescalvo, entrenador manudo, para el cotejo contra la S cuando el equipo ya iba perdiendo. Sin embargo, el jugador tuvo una noche para el olvido, pues salió expulsado.
Hace 18 años, otro futbolista vivió una situación similar con la misma camiseta. Aunque no vio la tarjeta roja, sí tuvo un primer clásico complicado. Se trata de Giancarlo “Pipo” González, quien, pese a esa primera experiencia negativa, luego se convirtió en uno de los legionarios más importantes del país, fue titular en Brasil 2014 con la Selección de Costa Rica y jugó en clubes como el Palermo de Italia y el Bologna.
Aquel 27 de setiembre de 2008, Pipo formó parte de un once en el que el entrenador de Alajuelense, Marcelo Hugo Herrera, decidió revolucionar el Clásico con nombres de juveniles de la época como Windell Gabriels, Guillermo Guardia (hijo), Rudy Dawson y el popio Pipo.
El duelo, con un estadio Ricardo Saprissa a reventar, puso a un conjunto morado totalmente abalanzado al ataque y, en 30 minutos, el partido estaba 2-0 a favor del Monstruo. De hecho, rápidamente el entrenador de la Liga decidió sacar a Pipo del campo y metió a Argenis Fernández.
De aquel juego, el recuerdo de González es leve, en un segundo semestre de 2008 difícil para los manudos por esa pérdida y porque luego también perdieron la final con la S.
“Estábamos viviendo un cambio radical porque la institución pasó de tener experiencia a juventud. Nos tocó enfrentar un campeonato siendo jóvenes, debimos ponerle el pecho a las balas”, puntualizó González a La Nación este jueves.
Ahora, hablando de la actualidad, el jugador -que milita en el Sporting- acotó que el futbolista formado en Alajuelense, cuando recibe estos golpes, debe comprender que tiene que desarrollar una ambición para salir de este tipo de experiencias.
“Nosotros afrontamos las cosas, hubo momentos difíciles, pero uno tiene que desarrollar hambre y salir siempre de eso”, mencionó.
Pipo tiene claro que Kyan debe darle vuelta a la página de lo vivido en el Morera Soto y confiar en que detrás de “una mala noche” hay una enseñanza.
“En el fútbol todos los partidos son diferentes, hay noches buenas y otras malas, pero lo importante es querer trabajar, mantener esa ilusión por seguir, insistir en siempre ser mejor, porque para llegar al alto nivel hay que pasar varias noches malas. Ese tipo de situaciones son experiencias que uno acumula”, reflexionó ante consulta de La Nación.

Pipo añadió que recuerda que perder aquel campeonato le caló.
“Me enseñó que no era fácil el fútbol, que había que ser insistente, que había que trabajar y prepararse al 100% para ser mejor. Entonces, el día a día es importante en el aspecto mental y físico. Yo ahora tengo 38 años y sigo pensando en recuperarme bien, descansar; el partido es el examen que debemos pasar los que entrenamos siempre”, finalizó.
Ante esto, González fue claro en expresar que, para él, luego de una situación como la que pasó McDonald, hay una prueba al carácter del deportista. Luego de lo vivido en el Morera Soto, el propio entrenador de la Liga, Ismael Rescalvo, tuvo palabras sobre lo sucedido.
“Le tocó entrar en un momento complicado, esto le servirá para aprender, es un grandísimo futbolista, será un jugador top en Costa Rica”, enfatizó.
A nivel de afición, la gente señaló al DT español por colocar al futbolista juvenil en un escenario complejo, como el duelo ante el Monstruo con una derrota en el marcador.
