
El respetado exjugador nacional, Mauricio Solís, lanzó una dura crítica hacia los nuevos talentos del fútbol costarricense al señalar que la sobreprotección y las comodidades tempranas los están sumiendo en una zona de confort. Para el exfutbolista, basta con que los jóvenes tengan dos buenos partidos para que reciban un carro nuevo y salarios altísimos, una situación que frena su desarrollo deportivo.
Solís sostiene que en el país existen jugadores con calidad suficiente para dar el salto al fútbol internacional; sin embargo, las facilidades en sus clubes provocan que carezcan del “hambre de triunfo” que caracterizaba a las generaciones anteriores.
En un análisis ofrecido a La Nación, el timonel de 53 años profundizó sobre las fallas estructurales en la formación de futbolistas: “Hemos tenido generaciones que, lamentablemente, no han participado en mundiales menores. Si se revisa a los últimos jugadores que estuvieron en ligas importantes de Europa, todos fueron seleccionados Sub-17 o Sub-20. Lamentablemente, hemos dejado de competir en esos torneos, por lo que los muchachos no crecen ni adquieren roce internacional”, afirmó Solís.
Actualmente, Costa Rica solo cuenta con un futbolista en las cinco grandes ligas de Europa: Jeyland Mitchell. El defensor de 21 años milita en el Racing de Estrasburgo, de la Ligue 1 de Francia, lo que lo convierte en el único embajador del balompié tico en la élite del fútbol mundial.
Incluso, Solís recordó cuando fue a realizar una prueba al Derby County, de Inglaterra, para ejemplificar las facilidades actuales frente al nivel de exigencia que demanda el balompié de élite:
“Si salen a jugar afuera, se llevan sorpresas. Cuando la Selección de Costa Rica enfrenta a rivales de alto nivel, se nos complica. Cuando fui a hacer la prueba al Derby County, no tenía ni idea de adónde iba; ahora todo eso es mucho más fácil. A los muchachos les ha faltado hambre de querer estar ahí, porque hoy tienen facilidades e incentivos increíbles. Se les da todo lo que piden”, dijo Mauricio Solís.
El estratega enfatizó además la falta de disciplina individual en los camerinos actuales:
“Si usted no les exige, no lo hacen. Le pregunta a un grupo de 25 jugadores cuántos hacen trabajo extra y quizás solo responda uno, dos o ninguno. Los que hacen extras son los que más cosas han logrado; quizá tengan entre 32 y 35 años. Con los jovencitos no pasa nada; les ha faltado esa hambre para crecer”, afirmó Solís.
Finalmente, Solís criticó que se haya exagerado con las regalías a futbolistas que apenas comienzan sus carreras deportivas.
“En la formación se necesita exigencia del día a día y que no se conformen con lo que tienen. Creo que los muchachos deben sufrir un poco; cuando lo tienen todo muy fácil, no lo valoran y creen que todo el fútbol es así. Se ha exagerado un poco con lo que se les da.
“Están en una zona de confort, hay jugadores que juegan dos partidos buenos y ya les dan un carro nuevo o salarios altísimos. Eso no está mal, me parece muy bien, pero el problema es que se conforman. Hay jugadores con capacidad para jugar afuera, pero están muy tranquilos en sus clubes”, concluyó Solís a La Nación.
Actualmente, Mauricio Solís es entrenador del Municipal Grecia de la Liga de Ascenso. El pasado fin de semana, el cuadro de Occidente empató 1-1 ante Jicaral en el Estadio Puente de Piedra.
