
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, afrontó constantes cuestionamientos durante la Copa del Mundo de 2026. Diversas situaciones políticas y deportivas mantienen al dirigente bajo el escrutinio público.
Ante este panorama, surge la interrogante de cómo fue su ascenso hasta la cima del máximo ente futbolístico.
Giovanni Vincenzo Infantino nació el 23 de marzo de 1970 (56 años). El dirigente posee tres nacionalidades, suiza, italiana y libanesa, es hijo de padres italianos, su niñez transcurrió en la localidad de Suiza de Brig y luego contrajo matrimonio con Leena Al Ashqar, de origen libanés.
Egresado en leyes, Infantino trabajó como Secretario General del Centro Internacional de Estudios Deportivos (CIES) en la Universidad de Neuchâtel.
A los 18 años tuvo el primer contacto con el fútbol detrás de los escritorios. A esta corta edad se lanzó a las elecciones presidenciales del FC Brig-Glis, el club de fútbol amateur local del pequeño pueblo suizo donde creció y finalmente se alzaría con la victoria.
Su ascenso hacia la FIFA
Posteriormente, el abogado ingresó a la UEFA en el año 2000, donde desempeñó diferentes cargos jurídicos dentro de esa entidad hasta ascender al puesto de secretario general, el segundo de mayor importancia.
Durante ese periodo, la afición identificaba al funcionario de una forma muy particular. Él era conocido únicamente como el rostro de los sorteos de las principales competiciones de la UEFA, donde su figura sobresalía en las transmisiones de la Eurocopa y de la Liga de Campeones.

La vida de Infantino cambió drásticamente a raíz del famoso caso de corrupción denominado FIFA Gate. Durante esa época, Joseph Blatter ejercía la presidencia del máximo organismo futbolístico, pues se mantuvo en dicho cargo desde 1998 hasta 2015.
Las autoridades judiciales los acusaron de 92 delitos en 15 presuntos esquemas de corrupción por más de $200 millones. La polémica provocó la expulsión de los presidentes de la FIFA, Joseph Blatter y de la UEFA, Michel Platini.
El Comité de Ética de la FIFA dictó la inhabilitación de Blatter y Platini. El órgano disciplinario sancionó a ambos dirigentes con un castigo de ocho años.

Finalmente, Infantino obtuvo la vía libre para postularse a la presidencia y contó con el respaldo de la UEFA.
Además, dijo al diario deportivo italiano La Gazzetta dello Sport: “Una cosa más clara: mi candidatura no es una candidatura contra Michel. Si puede presentarse, me retiraré. Es un simple principio de lealtad”.
Infantino se impuso en la segunda ronda de la votación, donde alcanzó un total de 115 votos a su favor. Por su parte, el jeque bahrení Salman bin Ebrahim Al Khalifa obtuvo 88 apoyos.
Con este resultado electoral, el nuevo jerarca asumió el control definitivo de la FIFA.

La llegada del dirigente suizo-italiano-libanés a la presidencia no frenó las controversias en la organización. La FIFA e Infantino afrontaron nuevos escándalos institucionales durante este periodo.
Amistad con Donald Trump
La organización de la Copa Mundial de Clubes del 2025 y la Copa del Mundo de 2026 consolidó una estrecha relación entre el mandatario estadounidense, Donald Trump, con Gianni Infantino.
Este vínculo deportivo e institucional inició formalmente en el año 2018, cuando el dirigente visitó por primera vez el Despacho Oval. Posteriormente, el líder de la FIFA figuró como invitado especial en la segunda investidura presidencial de Trump.
Esta amistad ha generado decisiones comerciales, pues el propio jerarca del fútbol anunció en 2025 la apertura de una nuevas oficinas de la FIFA que operan en la Torre Trump de Nueva York.
Asimismo, una distinción encendió el debate, cuando Infantino otorgó a su amigo Trump el “Premio de la Paz de la FIFA”. Incluso, el Consejo de la FIFA no tenía conocimiento sobre este premio.

El escándalo más reciente entre ambos involucró una polémica decisión donde la FIFA anuló la tarjeta roja del futbolista Folarin Balogun. Esta controvertida medida permitió la participación del atacante en el partido de octavos de final, que enfrentó a Bélgica.
Además, Donald Trump confirmó una conversación telefónica con Gianni Infantino, donde el mandatario estadounidense solicitó directamente la revisión de la sanción de Balogun.
Platini vs. Infantino
Este 2026, nuevamente Michel Platini sería noticia, pero esta vez fue porque el francés presentó una denuncia penal en contra del Infantino. Alega una conspiración de acusación falsa y tráfico de influencias para impedir que asumiera la presidencia de la FIFA hace una década.
También, los abogados del francés presentaron una demanda civil para reclamar una indemnización a la FIFA, porque en ese momento todo apuntaba que el sucesor de Blatter iba hacer Platini, pero por la investigación y la suspensión antes mencionada nunca llegó a este cargo.
Reelección de Infantino
El periodo de votaciones en la FIFA se aproxima. Gianni Infantino buscará un nuevo mandato presidencial para el periodo comprendido entre 2027 y 2031. La elección del próximo jerarca ocurrirá durante el 77.º Congreso de la FIFA, que se celebrará el 18 de marzo de 2027 en la ciudad de Rabat, Marruecos.
Su continuidad en el puesto parecía un hecho prácticamente indiscutible. Sin embargo, sus recientes controversias generaron un fuerte malestar en el entorno deportivo.
A pesar de las críticas, Infantino mantiene el respaldo de un amplio número de federaciones afiliadas. Por ahora, el dirigente no tiene ningún rival confirmado para el proceso electoral de la FIFA.
