
Diego Madrigal, jugador con pasado en Alajuelense, Saprissa y Herediano, mantiene vigente su carrera como uno de los líderes de Fútbol Consultants Desamparados en la Liga de Ascenso. Es uno de los 40 futbolistas que alargan su trayectoria con una oportunidad en la categoría de plata del fútbol de Costa Rica.
A sus 38 años, el contraste entre el fútbol de élite y las limitaciones de la Segunda División suponen un reto importante en su etapa actual.
“Es un cambio muy grande. Lástima que por la falta de patrocinadores las condiciones no permitan al fútbol crecer en calidad. Los salarios en Segunda División no alcanzan para vivir y la mayoría de los futbolistas deben buscar un trabajo por las tardes.
“Es una realidad generalizada en casi todos los equipos; falta apoyo para potenciarnos. Además, la dinámica es totalmente distinta a la de Primera División: allá la mayoría de las canchas son de césped natural, mientras que en nuestro grupo solo Cariari y Aserrí cuentan con esa superficie. Las demás canchas son sintéticas”, dijo Madrigal a La Nación.
Para Madrigal, adaptarse a la Liga de Ascenso resulta difícil para muchos futbolistas debido a las marcadas diferencias con la categoría de privilegio, que es profesional y con mejores condiciones.
“Es un fútbol mucho más físico y de lucha, donde nadie regala nada. Esto es positivo para los jóvenes porque ganan roce antes de dar el salto a Primera División. A quien nunca ha jugado en Segunda se le complica adaptarse por la dinámica que predomina ahí”, añadió.
El volante, con recorrido en clubes como Cerro Porteño de Paraguay y Municipal Liberia, busca seguir siendo referente en Fútbol Consultants, plantel donde comparte vestuario con otras figuras del balompié nacional como los defensas Darío Delgado y Darío Alfaro.
Con menos condiciones y menos aficionados en las graderías, al menos tienen la oportunidad de seguir disfrutando de la adrenalina del fútbol.
