
Este 31 de agosto se llevó a cabo la Asamblea Ordinaria de la Federación Costarricense de Fútbol (FCRF), una reunión que, en condiciones normales, debería ser de mero trámite y en la que los asambleístas suelen aprobar por unanimidad el informe de presidencia y los estados financieros. Esta vez, sin embargo, no fue así.
La Asamblea incluyó el informe del presidente Osael Maroto y la presentación de los estados financieros correspondientes al periodo 2025. Ambos puntos fueron aprobados, pero con los votos en contra de los asambleístas Juan Carlos Román, representante de la Liga Nacional de Fútbol Aficionado (Linafa), y Leonardo Vargas, presidente de Cartaginés.
La situación evidencia que, a falta de un año para las próximas elecciones de la Federación, ya existen diferencias dentro de la dirigencia del fútbol costarricense. Los votos en contra podrían marcar una tendencia de cara a la contienda electoral y reflejar la división entre quienes respaldarían una eventual continuidad de Maroto y quienes apuestan por un cambio en el liderazgo de la FCRF.
De hecho, Juan Carlos Román confirmó desde el sábado a La Nación la posición de Linafa, que considera necesario un cambio en la conducción del ente federativo.
“Queremos un cambio en el liderazgo. Si no tenemos un liderazgo que sea incluyente, es muy difícil trabajar y desarrollar proyectos en beneficio del fútbol de Costa Rica, visto como un ecosistema. Nosotros nos hemos sentido excluidos de parte de la presidencia”, declaró Román.
Ante el voto en contra de Cartaginés, este diario consultó directamente a Leonardo Vargas, presidente brumoso, sobre su posición. El dirigente fue enfático en señalar que, antes de hacerla pública, quería conversar personalmente con Osael Maroto, actual presidente del Comité Ejecutivo.
“Primero tengo que respondérsela a don Osael Maroto; luego puedo conversarlo con usted”, respondió Vargas.
Para las elecciones de la Fedefútbol, Cartaginés tiene derecho a un voto, mientras que Linafa cuenta con seis, por lo que ambas representaciones pueden tener un peso importante en el proceso electoral (la elección se gana con 17 votos, mayoría simple de los 32 asambleístas).
Maroto, por su parte, ha insistido en que todavía no define si buscará la reelección. El presidente federativo sostiene que “falta mucho tiempo” para tomar esa decisión (en agosto del año próximo) y que, actualmente, existen otras prioridades, entre ellas la situación económica de la entidad y el desarrollo deportivo de las diferentes selecciones nacionales.
FCRF responde a cuestionamientos de Jorge Hidalgo
La Asamblea también permitió que la administración federativa respondiera a los cuestionamientos realizados por Jorge Hidalgo, exintegrante del Comité Ejecutivo, quien la semana anterior presentó su renuncia.
Hidalgo cuestionó la situación económica de la Fedefútbol y señaló, entre otras cosas, una supuesta falta de claridad en la transmisión de documentos importantes, como los estados financieros y otros informes.
Ante estos señalamientos, los fiscales Carlos Ricardo Benavides Jiménez y Randall Porras (del área económica) explicaron a los asambleístas que, contrario a lo manifestado por Hidalgo, la documentación sí fue presentada durante las sesiones del Ejecutivo. Sin embargo, indicaron que el exdirigente no asistió a esas reuniones, por lo que no pudo conocer “con detalle” los temas abordados.
Además, durante la Asamblea se confirmó la continuidad de Benavides y Porras como fiscales federativos. Ambos permanecerán en sus cargos por dos años más, luego de haber asumido esas funciones en 2022.
Carlos Ricardo Benavides, además de desempeñarse como fiscal del Comité Ejecutivo, es director de la Oficialía de Integridad de FIFA en Costa Rica, organismo que desde 2024 trabaja en la lucha contra el amaño de partidos en el fútbol profesional.
