Amarini Villatoro, entrenador de Cartaginés, lo tenía claro después de vencer a Alajuelense. Para los brumosos, hacer una ‘cartagada’ ante Saprissa, por la Copa Centroamericana, y en diciembre sería algo excepcional.
Para Cartaginés, hacer una ‘cartagada’ significaría acceder a las semifinales de la Copa Centroamericana, es decir, eliminar a Saprissa, pero también conseguir celebrar el título de campeón nacional en diciembre.
Aunque en los últimos años la palabra ‘cartagada’ ha sido utilizada como un término para exagerar una mala actuación, su origen está relacionado, más bien, con destacar la manera en que Cartago logró salir adelante después de un problema grave: el terremoto que afectó a la provincia en 1910, según una nota publicada en La Nación en mayo pasado.
Un año después de la tragedia, el entonces presidente de la República, Ricardo Jiménez, llegó a Cartago para conocer cómo avanzaban los trabajos de reconstrucción de la ciudad. El mandatario quedó asombrado con lo que encontró y calificó de forma muy positiva lo realizado como ‘una cartagada’.
Jiménez había asumido el poder de Costa Rica apenas cuatro días después del terremoto, por lo que la reconstrucción de Cartago se convirtió en una de sus principales metas. Ante esto, una de sus primeras órdenes ejecutivas fue nombrar a su hermano, Manuel de Jesús Jiménez, como encargado de las obras, según explicó el historiador Rogelio Coto Monge.
Por esta razón, Amarini Villatoro utilizó correctamente la palabra ‘cartagada’, con la intención de referirse a la posibilidad de hacer historia de manera positiva con Cartaginés.
