Daniel Jiménez. 23 agosto, 2017
Wilmer Azofeifa es uno de los volantes infaltables en el once estelar de Johnny Chaves.
Wilmer Azofeifa es uno de los volantes infaltables en el once estelar de Johnny Chaves.

La Sabana

Wílmer Azofeifa tenía 18 años cuando se alejó de las canchas por un tiempo.

Su carrera tenía dos años de haber iniciado, en la Segunda División con el equipo de Cariari, de donde es oriundo.

Siempre soñó con ser futbolista, pero sabía que el estudio es fundamental para forjar un futuro.

Azofeifa, quien hoy es el motor del Santos de Guápiles, reveló que debía decidir entre jugar o estudiar. Siguió el consejo de sus padres y se marchó a Cartago para cursar la carrera de Ingeniería Agrícola, impartida por el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR).

Fue cambiar de vida. Antes estaba todo el día con un balón, pero en ese momento, debió voltear su mirada a los libros, exámenes y pruebas de campo. "Me seguían picando los pies", confiesa.

Luego de dos años de estudio, Azofeifa volvió a Cariari para disputar algunos partidos. Como no se entrenaba, en ocasiones entraba de cambio; no jugaba un partido completo. De eso han pasado tres años.

"Me han tocado maduras y otras difíciles, pero aquí estamos", expresó el joven de 23 años.

El futbolista fichó con el Santos en la Primera División, incluso en el 2016 jugó con la filial del Pachuca de México, pero luego de seis meses regresó al país con los guapileños.

"Sabía que el estudio me iba a dar de comer a futuro y tomé esa decisión en su momento. Luego, un entrenador, Johnny Jiménez, dijo que me iba a buscar una oportunidad en Cartaginés, pero no estaba muy interesado en el fútbol en ese momento. El destino dio vueltas y me puso de nuevo con mis padres a tomar la decisión de dejar la carrera congelada y meterle duro a esto (el fútbol). Siento, sin duda, que fue una buena decisión", cuenta Azofeifa, quien reconoce que tiene esa "espinita" por concluir sus estudios universitarios.

En su criterio, lo que aprendió en las aulas puede aplicarlo al deporte rey, aunque de una manera distinta: "El estudio amplía los conocimientos, mi fútbol es muy sencillo, esto es igual que una fórmula matemática, todo tiene su toque, para qué inventar".

Por la confianza que le ha dado la institución guapileña para desarrollar su fútbol, Wílmer considera que debe ser agradecido con el club y por eso decidió mantenerse en el plantel.

Azofeifa opina que ya no es como antes, que un jugador no solo debe estar en Alajuelense, Saprissa o Herediano para convertirse en legionario.

"Estamos pasando un buen momento en Santos, como jugadores queremos seguir por esa senda. Si viene otro equipo habría que analizar, pero estamos muy conscientes que queremos trascender aquí. Tendría que llegar una muy buena oferta al club para pensarlo porque nosotros estamos comprometidos con ellos. Ya eso es claro que no hay que ir muy largo para ir al exterior. Aquí hay casos de otros compañeros que se han ido estando aquí; por ejemplo, Ian Smith se fue a Suecia ( Hammarby ), Berny Burke a Portugal (Santa Clara) y yo a México (Pachuca). Hay que ser agradecidos y devolverle algo a Santos de lo mucho que nos ha dado", resaltó.

Los guapileños están en semifinales de la Liga de Concacaf y en dos torneos nacionales seguidos han obtenido el boleto a la cuadrangular final. Mucho de este éxito lo tiene el técnico Johnny Chaves, pues Azofeifa lo considera el máximo líder no solo por su conocimiento, sino porque está comprometido con el grupo.

"Johnny (Chaves) da confianza, para mí es el técnico más preparado del fútbol de Costa Rica porque maneja metodologías de entrenamiento muy innovadoras. Nos da seguridad a todos".

La temporada del Apertura 2017 recién se inicia y son terceros en la tabla de posiciones. Esto, así como el éxito en la Liga Concacaf, en que están en semifinales, hacen que la idea de Azofeifa se cristalice en la cancha: "Tenemos hambre de hacer historia".