
“Esperé siete años para sentarme aquí”. Lo dijo Wálter Centeno el 4 de febrero en la sala de prensa del estadio Ricardo Saprissa. Vestía un traje entero negro con camiseta blanca. Lo decía con ilusión. Eso se le veía en sus ojos.
Hoy, más de tres meses después, Paté guió al equipo a su primera final tras superar su primera crisis en el banquillo del Monstruo.
Terco, sí, aunque mantener su idea lo llevó a su primera final al borde de la línea de cal con la institución de sus amores.
Centeno asegura que es otra persona. Atrás quedó el afán en su vida y el ego que tuvo en su etapa como jugador profesional. Dice ser otro, sin afanes ni vanidades, viviendo el día a día.
Afirma ver las cosas distintas, haber madurado en Grecia y matar la ansiedad previo a partidos importantes inmerso en la lectura.
“A como puedo estar aquí, puedo estar en otra situación, como antes con Grecia, eliminado; ahora me toca darle gracias a Dios y esperar la oportunidad de jugar una final; si no se da, tranquilo. Para la ansiedad me pongo a leer, a alimentarme mentalmente, mantener la calma, tomarme un café, me dedico tiempo para mí”, expresa el entrenador ante una consulta de La Nación.
Dice que años atrás el dejar los tacos le costó, pero le dejó muchas enseñanzas para la vida. Esa etapa entre el reconocerse como exjugador de fútbol y una persona “normal” en el día a día. Sin ningún chineo como sí tienen los futbolistas.
"Cuando uno está en el mundo del fútbol como jugador vive en una burbuja, nos rodeamos de muchos egos, el camerino se llena de egos por buscar el éxito, no es malo, es bueno a veces, para buscar ser mejor; pero uno no escucha hasta que se lleva un sopapo en la cabeza y empiezas a darte cuenta que la vida después del fútbol cambia en muchos aspectos
“La vida del futbolista es a qué hora comemos, donde está mi pantaloneta, doctor me duele aquí, denme hidratante, todo nos lo dan y es muy fácil, pero cuando salimos a la realidad, todas esas cosas se hacen por cuenta propia, se sufre un cambio radical, no era como habían contado, se tiene que caminar diferente, no se piensa ‘me van a traer tal cosa’. También leo la Biblia todos los días, muy fácil”, concluyó.
Fortalezas y debilidades de Saprissa
La mayor carta de presentación del Monstruo es su idea basada en posesión de pelota. Los dirigidos de Paté encontraron profundidad en el momento justo. Ha ido de menos a más. Otro aspecto positivo es el remate de media distancia o táctica fija con Marvin Angulo, Mariano Torres o Michael Barrantes.
Como el mayor aspecto a mejorar es cuando le presionan la salida y le juegan directo. Quizás el partido en que se vio peor fue en el triunfo ante Herediano (2-1), cuando los florenses apretaron la salida con balón dominado del conjunto morado con jugadores veloces.
