--¿Una alineación consolidada es lo que quería encontrar después de 12 partidos?
No ha sido fácil este torneo, lo acepto. Ha habido muchas cosas, muchas pruebas. Me ha tocado ir solucionando sobre la marcha. La tranquilidad a un entrenador se le dan los futbolistas cuando juegan de forma que a ellos les gusta. Hoy lo hicieron bien, el jueves lo hicieron bien, contra Alajuela también durante 70 minutos, aunque perdimos. Ellos han ido tomando confianza donde se presenta la recta final del campeonato, ustedes mismos han dicho que es lo que vale. Nosotros todavía no consideramos que estamos en zona de clasificación porque estamos aún en deuda; la única forma de revertir esto es ir perfeccionando lo que hacen cada domingo. Felicitar a los jugadores por la buena participación.
LEA MÁS: La posición favorita de Johan Venegas le da otro impulso al Saprissa
-- ¿Siente que está despertando Saprissa, se está volviendo a encontrar y se meterá bien a los partidos definitorios?
Nosotros somos conscientes en la posición que estábamos, éramos terceros y habíamos pasado por momentos difíciles, lo importante es que los jugadores se den cuenta en el momento en que estamos, todas las cosas que nos jugamos. Ahora tenemos un nuevo reto, es clasificar. El 1°. de diciembre tenemos un reto muy difícil. Queremos ser protagonistas de los dos torneos, pero para eso tenemos que hacer cosas importantes que no veníamos haciendo anteriormente, el mejor momento será cuando usted gane el torneo porque es la única manera de decir que terminaste bien. Consciente que todavía tenemos cosas que mejorar, trabajar y perfeccionar.
-- ¿Cómo toma tener el arco en cero en este partido?
Por eso le digo, estamos en deuda, teníamos 17 puntos en 11 partidos, es muy poco, para Saprissa es muy poco. La crítica me gusta porque eso me da el parámetro de muchas cosas, eso hace convencer aún más a los jugadores, y en el proceso de goles a favor como en contra estamos pendientes, mantener el arco en cero con estadísticas que al final te pueden ayudar para muchas cosas.
-- ¿En qué siente que debe trabajar más el equipo?
Minimizar las contras, mejorar en táctica fija, a favor, porque parece raro, este Saprissa ya no hacía goles de bola muerta, antes... mi esposa y cuñada me dicen pero por qué ustedes no hacen goles de tiro esquina, y digo yo, “buena acotación, si Saprissa siempre ha sido fuerte”. Tenemos que fomentar esas fortalezas que han hecho grande a esta institución.
-- ¿Se hacía más drama de lo que estaba viviendo Saprissa?
Creo que la vida me ha enseñado, cuando la cosa está así o cuando te la quieren hacer lucir mal, hay que confiar plenamente en lo que estás haciendo. Lo hablé con Marco (Herrera), nosotros éramos conscientes del momento que estábamos viviendo y a la vez viendo una evolución, que estábamos jugando bien, pero los resultados no se daban, se lo dije, que en cualquier momento iba a caer una victoria abultada y ahí podía ser la remontada del equipo. Pero siempre hay que estar atento, nunca perder la calma. Cuando pasan las cosas así y uno se asusta, aparecen los problemas. Todo pasa, dijo un amigo mío, tenemos que llevarla con calma, confíe plenamente en lo que estás haciendo, la vida es así. Me va a tocar vivir este momento, no sé, en dos o tres años... tengo que estar pensando que me va a pasar, no solo es que ya pasó. También las pruebas traen cosas buenas, a nadie le gusta pasar por momentos difíciles, a mí me gusta pasar por momentos difíciles a nivel personal y creo que Saprisa también ha pasado por momentos difíciles y hoy es lo que es, una institución ganadora. Esa es la vida de un deportista.
-- ¿Le tocaron el orgullo tras el clásico y cambiaron anímicamente?
Hay que aceptar que salimos golpeados del clásico, pero en esto uno tiene que salirse de ese estado de ánimo, un jugador profesional tiene que manejar ambas situaciones, tanto en adversidad como en abundancia. Habíamos jugado un partido sumamente difícil con secuelas de clásico y los jugadores lo manejaron bien, empezamos perdiendo y se sobrepusieron a la adversidad. Eso hace ver que es un equipo maduro, de retos, como siempre. Lo emotivo no me gusta, no quiero ser un equipo emotivo, quiero ser un equipo de razón, en el cual confíe plenamente en el trabajo, en una idea de juego, solo así se sale. Si es emotivo es complicado, porque a veces se anda bipolar, y si se acaba lo emotivo, ¿qué pasa después? Entonces tratamos que nuestro fútbol no sea emotivo, sino sea más de idea y razón.
