
A Víctor Cordero le tocó hacer el primer cambio de técnico durante su etapa como gerente deportivo del Saprissa.
En múltiples ocasiones defendió el proceso con Wálter Centeno, técnico que llegó para sustituir a Vladimir Quesada, quien precisamente tenía a Cordero como su mano derecha. Nueve meses después del arribo del Paté, un cambio drástico de roles puso al destituido asistente técnico como gerente deportivo, por encima del timonel.
Desde entonces, el Saprissa manifestó a través de Cordero la intención de mantener a un mismo estratega durante mucho tiempo, una idea que se desvaneció en estos días con las dos derrotas ante Liga Deportiva Alajuelense.
Durante la estadía de Centeno al frente del equipo hubo muchas dudas, una de ellas era si su estilo estaba en la misma dirección de lo deseado por la gerencia deportiva.
¿Se mantuvieron en la misma sintonía durante el año y cuatro meses trabajado en conjunto? Esa fue la consulta hecha a Cordero.
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“Espero que el cuerpo técnico se haya sentido cómodo con los aportes que yo tenía; de mi parte no he tenido ninguna fricción con Wálter, creo que tenemos una relación normal, de apoyo, y he de decirlo que siempre intenté que se sintieran cómodos (cuerpo técnico), que estuvieran bien apoyados. No se cuán importante sería eso, pero créanme que yo no tengo reparo en comunicarlo: deseaba que los resultados fueran lo mejor”, explicó el gerente tibaseño.
Describió la sintonía como “positiva” y añadió que constantemente veía las prácticas del equipo y la mayoría de los aspectos los compartía.
Desde su punto de vista, siempre se “intentó” darle al técnico todas las herramientas para trabajar como él deseaba.
“No sé si se le brindaron todas, pero se hizo el esfuerzo. A veces hay limitaciones, pero creo yo que en la mayoría de ellas se hizo. Por lo demás, es probable que existan diferencias, somos personas y tenemos diferentes puntos de vista, pero lo que se trabajó nos llevó a ganar un título nacional y otro internacional, a disputar una final internacional y estar en semifinales. Se le intentó dar todo lo que requería, aquí sabemos apreciar su esfuerzo y dedicación con Saprissa”.
Al mismo tiempo no tuvo reparos en asumir parte de la responsabilidad como gerente deportivo, pues “todos en el equipo” están en constante evaluación.
La cierto es que en Saprissa se rompió un vínculo visualizado para más años. Aunque Paté deseaba continuar, el domingo él mismo dio señales de que algo podía pasar.
“Ahí valoraremos. Si en algo estoy enfocado es en seguir trabajando, pero hay gente al mando de Saprissa y son los que toman la decisión. Que decida la gente que más sabe de fútbol”, dijo el extécnico morado.
Y así fue. Saprissa tuvo que dejar atrás su confianza casi inquebrantable hacia Centeno y por ahora apostar a un interinato, aunque eso vaya contra su intención de crear proyectos a largo plazo.
“La verdad que nos gustan los procesos, nos gusta el tiempo, o la programación, porque creo que nos permite planificar, pensar no solo en corto plazo”, admitió Cordero.
