Los colores de Alajuelense aún no lucen las tonalidades que más desearían sus aficionados y por el contrario, el rojo y negro siguen viéndose desteñidos, tras la derrota de este sábado ante el Uruguay de Coronado 1 a 0.
Javier Delgado llegó a Alajuelense con la misión de reinventar al equipo, sin embargo, la labor no parece sencilla, si se toma en cuenta que solo lleva 12 días de preparación y los males por mejorar aún llenan agenda.
Delgado sin duda salió ayer del estadio Labrador con la libreta llena de apuntes, si se considera que el equipo no carburó del todo a nivel ofensivo, pese a que fue el dueño de la pelota. Solo realizó dos remates directos y seis desviados en todo el juego y se le dificultó la elaboración en la zona de la media cancha.
A nivel defensivo, los puntos a corregir también abundan. El único gol del partido llegó producto de una jugada a balón parado, vía por la que la Liga sufrió siete de los 21 tantos del certamen anterior.
Cristian Montero aprovechó esta falencia eriza y en el minuto 33 envió al fondo de las redes un balón que previamente se había estrellado en el palo.
Pudo ser peor para Alajuelense, pues Patrick Pemberton detuvo tres remates con sello de gol.
Esta primera versión de los manudos dista mucho de la que se espera luego de dos años –incluyendo cuatro torneos– sin conquistar el título.
Sin embargo, el Sheriff tiene todo su derecho a no ser juzgado, debido a que su tiempo para ajustar el engranaje y devolver el color al equipo ha sido mínimo, lo que impide aún ver su idea con claridad. En su debut evidenció que pretende instalar un 4-4-2, en el que la velocidad por los costados y en ataque son prioridad, al igual que la presión alta para limitar al rival.
Además, Alajuelense aún no termina de armarse, ya que busca un delantero que tenga la llave del gol y de momento no puede contar con sus refuerzos foráneos, el central Harold Cummings y el recuperador Jorge Claros.
La labor será ardua para Delgado, quien en su primera presentación fue víctima de un uruguay que sacó provecho de su trabajo acumulado y le propinó a los rojinegros su primer tropiezo.
Los colores de Alajuelense aún no lucen las tonalidades que más desearían sus aficionados y por el contrario, el rojo y negro siguen viéndose desteñidos, tras la derrota de ayer ante el Uruguay de Coronado 1 a 0 .
