
Ayer, ante Venezuela, consiguió su cuarto gol en los últimos cuatro partidos, todos en el 2011.
El atacante fue el máximo anotador de la Copa Centroamericana en enero, pues le hizo dos tantos a Guatemala (2-0), en la primera ronda, y luego otro a Honduras en la final del torneo.
Su desempeño en la red lo convierte, por el momento, en uno de los pilares de la Tricolor, bajo la dirección del entrenador de la selección mayor de Costa Rica, el argentino Ricardo La Volpe.
En los compromisos más recientes, el ariete le causó problemas a todos sus rivales con su gran velocidad y explosividad en el último cuarto de cancha. Es decir, cuando Ureña arranca entre los defensas centrales es difícil frenarlo. A menudo, si no se genera individualmente una ocasión de gol, saca una falta en las proximidades del área.
“Yo simplemente hago mi trabajo con mucha humildad, sin creerme más que nadie. Siempre trato de esforzarme al máximo, y eso Dios lo premia. Las cosas se me están dando y tengo que seguir aprovechando estas oportunidades”, comentó el futbolista , de tan solo 20 años de edad.
No obstante, el ariete apuntó que lo que hay que destacar es que “el equipo se ve mejor, seguimos adaptándonos. Ahí vamos, poco a poco, partido a partidos. Lo importante es que vamos creciendo”.
Este fue el undécimo choque para Ureña con la camiseta de la Tricolor. Debutó en otro partido en Venezuela, bajo la batuta entonces del técnico Rodrigo Kenton.
Dicho encuentro se celebró hace casi dos años, el 13 de mayo del 2009, en una visita en San Cristóbal, que finalizó empatado 1-1.
Ahora se reintegrará a Alajuelense esta semana, después de su paso por el Kuban Krasnodar de Rusia, equipo con el que presuntamente firmaría contrato, pero nunca selló su vinculación. Según manifestó el rojinegro, porque le cambiaron el contrato a última hora.
En su currículo, el erizo acumula un Mundial Sub-17 (Corea del Sur 2007, anotó una vez), un Mundial Sub-20 (Egipto 2009, torneo el cual Costa Rica fue cuarto y él hizo tres goles) y un título con Alajuelense en el Verano 2010. Colaboró el redactor