
La fiesta que tenía montada la Universidad de Costa Rica quedó incompleta: los celestes aseguraron ayer su permanencia en la Primera División, pero al caer frente a Carmelita comprometieron sus opciones de clasificarse a la segunda ronda del torneo.
El empate entre Santos y Cartaginés fue la mejor noticia para los universitarios, que suman 34 puntos en la tabla acumulada. Los de Guápiles quedaron en 30 y ya no los pueden alcanzar.
Sin embargo, en caso de haber derrotado a los carmelos, la “U” estaría celebrando su boleto a cuartos de final. Ahora tendrá que jugarse el pase ante Puntarenas, en la fecha 16 de esta etapa.
Las ansias albicelestes por sacar la victoria y colarse entre los primeros del grupo 1 se pudieron apreciar desde los instantes iniciales de este encuentro.
No obstante, un saque largo del arquero visitante Kevin Stewart fue aprovechado por su compañero, Maikol Chavarría, a quien solo pudieron frenar dentro del área con una falta de penal.
Gracias a esta jugada el delantero David Diach logró abrir el marcador en el minuto 19.
Cinco minutos después las ilusiones de los de casa volvieron a florecer, ya que una escapada de José Sánchez provocó que el defensa Alejandro González tocara el balón con la mano dentro del área. De nuevo se sancionó pena máxima.
No obstante, el arquero Stewart se lanzó a su lado derecho y en dos tiempos pudo detener el potente remate que sacó el capitán de los universitarios, Reynaldo Parks.
La motivación de los visitantes creció aún más tan solo dos minutos después, cuando Orlando González decretó de cabeza el 2-0.
Cerrojo. Aunque para la segunda mitad los de casa salieron en busca de igualar las cuentas, el buen sistema defensivo de los verdolagas impidió que llegara el descuento.
Las jugadas de importancia para la etapa complementaria no fueron muchas. Lo más relevante fue la expulsión que se ganó el universitario Marvin Obando, después de propinarle un codazo al delantero Olman Vargas.
Alonso Hilarión estrelló una pelota en el horizontal, luego de un tiro libre, cuando el partido ya estaba en plena recta final.
Fue la jugada más peligrosa de los celestes, que no redondearon el festejo: ahuyentaron el descenso, pero deben enfrentar al Puerto para consolidar su boleto.