Mantener en la Primera División al equipo de fútbol femenino de Pococí prácticamente se le hacía insostenible a Jimmy Núñez.
El presidente de la Asociación Deportiva de Fútbol Femenino, que también entrena a las muchachas y que es quien ha luchado durante cinco años por impulsar el desarrollo de este deporte, se sentía contra la pared.
Cuenta que tocó las puertas del Santos de Guápiles para gestionar un convenio y que la escuadra adoptara ese nombre, pero no lo consiguió. También salió en busca de patrocinios de la zona y se topó con la dura realidad de que muchas empresas de ahí desaparecieron.
Temía lo peor, pero llegó Tigo a darle esperanza, porque patrocinará a los equipos de fútbol femenino de Pococí, la UCR, Liberia y Coronado.
“Se hizo un precontrato, aún no se ha estampado la firma oficial, pero será uno de los patrocinadores que vamos a tener nosotros y que van a transmitir los juegos. Ya me pidieron un calendario, en el que vamos a acordar unos partidos y cambiaremos algunos horarios para no competir con Primera División o con Segunda y que de esta manera sea una hora en la que el fútbol femenino pueda ser más visto”, expresó Núñez a La Nación.
Con mucho orgullo dice que “el equipo lo mantengo yo”. Sin embargo, reconoce que eso también es un problema.
“Aunque a uno le guste, no se puede poner en riesgo el capital personal y si no hubiese sido por Tigo, este era el último año de Pococí en Primera División y ya tenemos cinco años. No solo es la Primera, porque tenemos U-17, U-15, U-13, U-10, tenemos un equipo de sala también y somos campeones de Juegos Nacionales, pero el torneo de Primera conlleva mucho gasto”.
Explicó que la mayoría de equipos solo tienen dos salidas, que son a Liberia y a Pococí, por lo que estas dos escuadras están en desventaja.
“Siempre tenemos que contratar una buseta y es un gasto más fuerte, porque si juego a la 1 p. m., tengo que salir a las 7 a. m., dar desayuno, dar el almuerzo y poniendo un monto barato, gastamos ¢175.000 en desayuno y almuerzo, porque nos hacen precio para 25 personas. A eso le agregamos la buseta, que ronda ese monto, estamos hablando de casi ¢400.000 y claro, yo entiendo, la liga nos da una ayuda a todos, pero es general”.
De hecho, afirma que ese dinero no alcanza para mucho.
“En una salida me como la ayuda que me da la liga en toda una vuelta, esa es la parte que es más difícil para los clubes de largo. Por eso es que Pérez Zeledón estuvo un año y desapareció”.
Pococí ganó la medalla de oro en el fútbol femenino de los Juegos Nacionales y las mismas jugadoras sintieron que su logro no sirvió de mucho para sentir más apoyo.
“Yo creía que ser el equipo campeón de Juegos Nacionales nos iba a abrir un poco más de oportunidades a nivel local, pero es difícil y nos sentimos agradecidos de que Tigo se fijara en algunos clubes de fútbol femenino, eso hace crecer la liga como tal y eso es una motivación para que alguna muchacha esté a punto de renunciarme, continúe, porque viene de Limón, de Talamanca, de Ticaban, de Siquirres”, citó.
Ahora, tener el respaldo de una televisora es un aliciente para Pococí, aunado a que Yirlania Hernández, de 16 años, se encuentra en Brasil con la Selección Femenina.
“Ella tiene mucho talento y es de las pocas que juegan en Primera y que rinden siendo Sub-17. Esas cosas motivan, pero hay una realidad y es que el contenido económico para el fútbol femenino es poco”, acotó Núñez.
