
¿Cómo vivió estos últimos días después del título?
Con mucha felicidad por la afición herediana y por mi mamá (Roxie Blen, administradora del equipo). Nunca he visto tantos heredianos en mi vida. Ahora salen por todo lado, eso me hace feliz. Es una afición muy grande.
¿Cree que es más grande que el 4 o 5% que a menudo sale en las encuestas?
Esos porcentajes son totalmente falsos, de acuerdo a lo que yo vi en el estadio el domingo (recibimiento del equipo en Heredia). Debemos andar en un 15% y seguirá aumentando conforme el equipo siga ganando.
¿Considera el título un éxito familiar?
Sí, pero también para la gente que nos rodea. Los jugadores han hecho un gran esfuerzo. Nosotros también y todo empezó a cuajar. Después de cuatro años, desde que lo agarró mamá (Blen llegó para el Invierno 2008), tenemos cuatro finales y un alto nivel.
¿Qué diferencias le ve a este título al que ganó con Liberia?
Esa vez no esperaba el título. Si mi mamá ganaba, yo hubiese estado contento también (la final fue ante Herediano). No tenía las ganas que tenía ahora, ni lo disfruté tanto tampoco.
Costo más también...
Sí, claro. Liberia llegó una vez a la final y listo. Esta oportunidad llegamos muchas veces a la final y perdimos algunas en penales.
¿Es protagónico el papel de Odir Jaques en este título?
Desde que puse a Odir Jaques, todos los pronósticos los fue reventando. A mí me gusta tener un equipo ofensivo. Prefiero ganar un partido y perder dos, que empatar tres. Odir siempre ha sido así. Él es parte de este triunfo. Lo que pasa es que ahora los entrenadores son defensivos y medidores. Él destruyó todo eso con su esquema ofensivo.
Un día antes de la final hubo una discusión entre usted y sus jugadores por un premio que se les prometió por clasificar y por el título. ¿Ya lo pagó?
Eso lo vamos a hablar a finales de esta semana. No hay problema ahora, porque ellos andan celebrando el título. Que lo hagan, porque a veces los momentos felices en la vida son pocos.
¿Pero tiene cómo hacerlo?
El problema con la Caja nos complicó (les embargó ¢35,6 millones de una taquilla), pero nosotros no somos la Asociación, somos RBC Radio. Son diferentes. Los abogados me dicen que ese dinero quedará liberado esa semana y podremos pagar esa plata, que era parte del premio.
Sin embargo, ese no es el único de los lunares en el plano económico del Herediano...
Nuestra situación económica está bien. Hemos tenido problemas de flujo de caja, pero eso es diferente a las utilidades del equipo. Y esta temporada hemos tenido utilidades.
¿Cómo termina el torneo en cuanto a la relación con los jugadores?
Tengo una excelente relación con ellos. En esto a veces hay que ser como el papá. Los hijos se le enojan a veces. Yo soy el malo y mi mamá es la buena de la película.
¿Y su relación con la afición?
Siempre va a haber alguien que no está contento. El ser humano es así. Hay gente que llega al estadio a ofender y a insultar.
¿Pero le gustaría que fuera buena?
Mientras haga a mi mamá feliz y a ese montón de niños heredianos, me basta.
Pero sí lo intentará...
Tal vez yo les agrade más cuando ganemos otro campeonato.
