Fiorella Masís. 15 diciembre, 2016

Saprissa se coronó campeón nacional este jueves en la noche tras un accidentado duelo frente al Club Sport Herediano.
El juego tuvo momentos de alta tensión que generaron discordia absoluta y convirtieron el campo en una hoguera.
Todo comenzó apenas en el minuto 2 cuando en un tiro de esquina se generaron golpes, una camiseta partida en dos y reclamos; un anticipo de lo caliente que estaría el resto del compromiso.

El primer tiempo deparó el gol saprissista en el minuto 7 producto de un grueso error del zaguero William Quirós que le sirvió la pelota en bandeja de plata a Fabrizio Ronchetti, quien no perdonó.

Después con la respuesta florense la polémica figuró en letras mayúsculas. El árbitro Wálter Quesada pasó por alto dos claras falras dentro del área que llevaban impresos el sello de penal.

Yendrick Ruiz fue el protagonista principal en las dos ocasiones. La primera en el 30' cuando recibió un puntapié de Roy Miller sin balón. Después, en el minuto 47, justo antes del descanso, Ruiz remató a puerta y la pelota dio en la mano de Francisco Calvo.

Esta última acción crispó los nervios de los florenses que encimaron a Quesada apenas dio la orden de bajar el telón.

La tensión no mermó en el complemento. Hubo una gresca en medio del campo que estuvo a poco de acabar en riña.

Después los heredianos con la sangre caliente quedaron con nueve hombres por las expulsiones de Esteban Granados y Rándall Azofeifa.

Lo mejor del partido lo hizo Marvin Angulo. A 14 minutos del final, el 10 saprissista marcó un golazo desde fuera del área que sentenció el juego pero subió el swicht de la calentura ya que el partido se lleno de faltas rojiamarillas por la misma impotencia acumulada desde el primer acto.