Saprissa cerró un buen negocio en San Isidro de El General: empató, marcó como visitante y ahora se alista para cerrar la serie semifinal en su casa, ante Pérez Zeledón, el miércoles; no obstante, si se mira el desarrollo del juego, la S pudo sentenciar y acabar con el enfrentamiento, pero no lo hizo.
El 1 a 1 se le quedó corto a los morados, quienes dominaron de principio a fin, se adueñaron de la pelota y tuvieron las mejores opciones, además de la mayor cantidad. El partido prácticamente fue un monólogo tibaseño con un rival que aportó solo una acción al espectáculo y dos características: orden y fuerza.
Saprissa desde el minuto uno empezó a administrar la pelota pie a pie, con su idea muy clara. En el caso del Pérez, los dirigidos por José Giacone esperaron sin desgaste en su zona: dos líneas de cuatro muy juntas y los dos delanteros no estuvieron en zona ofensiva sino que aguardaron en media cancha.
El Pérez nunca apostó por el partido. De hecho, buscó sorprender con la velocidad de José Sánchez y Josué Mitchell, también con la fortaleza de Lauro Cazal en alguna jugada de táctica fija.
Saprissa tardó 30 minutos en descifrar las formas de abrir el candado del contrincante y en ese tiempo los Guerreros del Sur aprovecharon para castigar con una fortaleza: la táctica fija.
Pablo Azcurra cobró un saque de esquina y Cazal anotó de cabeza ante una pésima marca de Alexander Robinson.
Con el 1 a 0 en contra, Wálter Centeno empezó a exigirle mayor participación a sus ofensivos: le pidió a Rándall Leal y Johan Venegas que pivotearan más y le solicitó a Mariano Torres mayores recorridos sin balón para abrir espacios.
Leal empezó a ser la manija de la oncena y con su uno contra uno se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para Dennis Castillo. El saprissista marcó la diferencia como extremo izquierdo.
Desde el minuto 30, gracias a desdobles por derecha y izquierda, el Monstruo empezó a encontrar el flujo en ataque. Primero Angulo asistió a Venegas, pero el atacante falló en la definición, luego Rándall Leal reventó una pelota en el palo izquierdo y Mariano Torres lo hizo en el horizontal.
En cada una de esas acciones, Centeno celebraba en falso y era su propio equipo técnico el que le hacía notar que la ansiada diana no llegaba. Cuando el primer tiempo daba su último suspiro apareció una gran corrida de Mariano Torres por izquierda, luego un pase rastrero y la definición de Chirstian Bolaños para el 1 a 1.
El complemento fue una copia de la primera parte. La S otra vez hizo lo que quiso sobre el césped sintético y se agigantó la figura del arquero Bryan Segura en cuatro ocasiones para detener remates lejanos.
El portero se interpuso ante disparos de Marvin Angulo, Mariano Torres, Johan Venegas y Michael Barrantes. Cuando el arquero no apareció fue su defensiva, para ahogar el grito de gol; así, Keilor Soto desvió un remate de Aubrey David que llevaba el sello de celebración.
Pérez aguantó como pudo, sostuvo el 1 a 1 e intentó incomodar con la táctica fija. Así obtuvo un chance en el tiempo de reposición que tardó en cobrarse dos minutos, pero resolvió Alejandro Gómez desviando el tiro al saque de esquina.
Los generaleños llegan con vida al partido de vuelta gracias a Saprissa, escuadra que los maltrató pero no los sentenció en el primer capítulo; aún así lleva la ventaja por el gol conseguido como visitante; con un 0 a 0 los morados estarán en la final.
