18 diciembre, 1995
La fiesta es morada. Vladimir Quesada y Rolando Fonseca en un vuelo supremo y compartido con la afición.
La fiesta es morada. Vladimir Quesada y Rolando Fonseca en un vuelo supremo y compartido con la afición.

Solo basta mirarle realizar una anotación para que sus brazos se estiren horizontalmente, como en posición para alzar vuelo. El goleador saprissista, Rolando Fonseca, dijo que sus dos anotaciones fueron el el trabajo en conjunto de todos sus compañeros.

"Gracias a Dios me tocó la oportunidad de cerrar la jugada y gritar las anotaciónes, pero el gol se mira desde su gestación, desde que nace la jugada. Es el premio del conjunto, todos participamos, el mérito no es mío, la prueba está en que el campeón es Saprissa", recalcó el delantero morado.

Otro de los felices ganadores fue Javier Wanchope, quien tuvo que mirar el epílogo del juego desde la banca, al ser sustituido por Alejandro Sequeira.

"Se sufre mucho, no por desconfianza en el trabajo de los compañeros, ¡eso jamás!. Lo que sucede es que uno siente que los minutos son más largos. Cuando llegó el final pensé en mi familia, a ellos les dedico este título", agregó Chope.

Enloquecido

Y si alguien estaba enloquecido era el defensor Rónald González, quien ni siquiera esperó las preguntas: "Este título lo está viviendo mi señora. Creo que nuestro bebé debe de estar bailando en su vientre. ¡Que alegría!... ya vengo, voy a correr con mis compas". Luego, Ronald se perdió entre brincos y gritos.Erick Lonnis, el guardameta menos vencido del torneo, añadió luego del cotejo: "Creo que los clásicos no cansan, son encuentros de verdaderas emociones, y hoy (ayer) no fue la excepción".

El capitán Vladimir Quesada dijo, luego de recibir la Copa, que la experiencia vivida en el juego del pasado viernes contra el Municipal de Guatemala fue la que les reparó el título.

"Supimos pararnos sobre el terreno, y enfrentar a un rival que se vino encima. Gracias a Dios la experiencia del juego contra Municipal se plasmó y ejecutó con exito", concluyó.

Juan Arnoldo Cayasso, aunque no jugó, se adueñó de un récord único: ayer se ciñó su tercer título de la CONCACAF, uno con Alajuela y dos con Saprissa.

"Es importante. Dicen que no se debe ver hacia el pasado, pero en este caso bien lo vale. No es sencillo tener tres títulos de esta categoría. Sinceramente no me molesta haber estado en banca, aunque sufrí mucho, sobre todo cuando se tiene de frente a un rival honesto como la Liga, que llegó a ganar".