
Saprissa agarró con fuerza el lapicero y puso su nombre en el campo de favorito para alzarse con el trofeo. Esto además le abre la oportunidad de consolidarse como bicampeón tico. Los morados no solo se han visto en el cierre de la fase regular superiores a sus adversarios, sino que han mostrado una versión ofensiva y arrolladora.
Hace una jornada, los morados le pasaron por encima a Pérez Zeledón al vapulearlo 7 a 0, y esta vez también mostraron la capacidad de sobrepasar sin problemas a Herediano, uno de los adversarios acérrimos. El juego terminó 2 a 0, pero pudo haber finalizado con números de escándalo.
Con el gane ante el Team, Saprissa también golpeó a los rojiamarillos en sus aspiraciones para clasificar y les dejó un panorama sumamente complejo; por otra parte, también recibió de nuevo a Jeaustin Campos, a quien el club despidió en este mismo torneo por una denuncia de insultos racistas contra el delantero jamaiquino Javon East.
El club morado tuvo el chance de golear al menos 4 a 0, no obstante los palos, las paradas de Bryan Segura y la falta de puntería de algunos evitaron un marcador más abultado. Aún así, Saprissa fue superior de principio a fin.
La conexión de Álvaro Zamora y Warren Madrigal cada vez marca más diferencia: los juveniles de la S han agarrado la batuta de la ofensiva y son un dolor de cabeza para cualquier defensiva que tengan al frente.
Madrigal gana balones aéreos, pega con los defensores, lucha y no se arruga. Así, por ejemplo, le ganó a Juan Manuel Basulto la posesión del esférico en zona media, Mariano Torres tomó la pelota y remató de larga distancia para el 1 a 0. Aunque Warren no tocó el balón, lo cierto es que esa acción vale tanto como una asistencia.
En defensiva, el plantel tibaseño sigue siendo muy fuerte y Pablo Arboine, aunque no es el lateral más técnico, consigue aportar en ofensiva y también controla muy bien lo que sucede en su espalda. El rolo que le da Vladimir Quesada ha terminado de afianzar una zaga que es muy segura.
Fidel Escobar es como tener un volante contención de central porque coloca desde defensiva balones a las espaldas de los defensores rivales. Así fue como nació una de las jugadas más peligrosas del Monstruo, en la que Álvaro Zamora profundizó, ganó línea de fondo y dejó de cara a gol a Mariano Torres: el argentino remató al horizontal.
De parte del Herediano, el cuadro de Campos no lució bien en defensiva y en ofensiva careció de orden e ideas para incomodar. El plantel de la provincia de las flores dependió de lo que pudo generar en la táctica fija; así fue como incomodó a Kevin Chamorro en la única jugada de peligro.
Al plantel florense le hace falta perfección táctica, también variantes en ataque y un jugador que se salga del libreto, como lo hacía en épocas anteriores Gerson Torres, extremo que no ha conseguido desarrollar el uno contra uno que le caracterizaba.
En la acera del frente, Saprissa más bien tiene en buen nivel hasta a sus suplentes. Orlando Sinclair nuevamente entró desde el banquillo para marcar y asegurar el resultado en el marcador.
Saprissa no tuvo temor y se notó cómodo con la ilusión de su grada por un nuevo título. El Monstruo está cerrando fuerte la etapa regular, ya se aseguró la Gran Final y también le está ganando al rival que se le ponga al frente con calidad, soberbia y buen fútbol.
