
Andrés Núñez prefirió no andarse con rodeos: “Es increíble que en el futbol nacional se permita jugar en una cancha con esas medidas tan pequeñas. Ahí no se puede ver un buen espectáculo”.
El lateral morado se refirió así a las dimensiones del ST Center, sede el primer encuentro de la semifinal ante el Brujas .
La cancha de los hechiceros es por mucho la más pequeña del balompié de Primera División, con apenas 92 metros de largo, una drástica reducción si se toma en cuenta que por ejemplo el Ricardo Saprissa mide 105 metros.
Para acostumbrarse al diminuto escenario, los tibaseños hacen ejercicios en terreno “recortado” que simule un poco las condiciones del próximo domingo.
“Estamos tratando de acostumbrarnos, pero será difícil. Igual haremos todo lo posible por alcanzar el objetivo, que es salir con el triunfo”, añadió Núñez.
Por su parte, el volante Celso Borges detalló que jugar en cancha pequeña desaconseja el toque en corto e invita más bien a buscar pelotazos largos a la espalda de los defensores oponentes.
Tiene sentido: en un terreno de juego así resulta más sencillo acortar espacios y presionar al jugador que lleva la batuta. El balón se convierte entonces en una brasa incómoda de la cual deshacerse.
“Si es un lugar donde llueve mucho, la cancha sintética es una buena opción. Pero ya las dimensiones son otros cien pesos. La cancha en sí está bien, igual es pequeña para los dos equipos”, comentó Borges.
El estadio de Aserrí también se distingue por tener césped sintético. Un detalle que, por supuesto, no generó ninguna crítica en Tibás.
Tranquilo. El entrenador Jeaustin Campos prefirió pasarle de lejos al tema del ST Center de Aserrí.
“Sabemos que tiene sus limitantes desde el punto de vista de medidas, pero igual vamos a tratar de hacer nuestro futbol”, expresó.
La rutina del entrenamiento a puerta cerrada solo se vio interrumpida por la visita de Ernie Merrick, entrenador del equipo Melbourne Victory de Australia.
Tanto Merrick como el gerente saprissista Mariano Varela le negaron de todas las formas posibles a la prensa que el estratega estuviera en nuestro país para finiquitar el traspaso del volente José Luis López o de algún otro jugador.
“Era un momento oportuno para venir y crear una relación con los clubes de aquí”, explicó Merrick. “Vine a observar, pero no a firmar a nadie”.
El timonel oceánico aseguró que tienen la política de no referirse públicamente a las negociaciones que mantienen con futbolistas. “Discutimos con 20 jugadores y al final firmamos con solo uno”, ilustró cuando se le consultó sobre el caso de López.
Merrick estuvo en el partido entre Herediano y Pérez Zeledón. Según dijo, era parte de su labor de establecer vínculos con los equipos de nuestro país.