Una de sus noches más fructíferas como delantero hizo a Johan Venegas recordar las enseñanzas del técnico Óscar Ramírez.
El estratega marcó el camino del ahora morado, quien todavía resalta las virtudes que pudo explotar su entrenador en Santos, Alajuelense y la Selección Nacional.

Sus caminos se unieron hace más de una década, pero desde ahí, el Macho se convirtió en gran responsable de su formación, según el mismo futbolista lo ha reconocido en varias oportunidades.
Y así sucedió en la medianoche del jueves, luego de anotar el primer póquer (cuatro goles) de su carrera en la victoria de Saprissa 4-1 ante el Municipal.
Llegar hasta la madurez futbolística que hoy le conocemos, siendo figura de Saprissa, fue, en gran parte, gracias a Óscar.
En este equipo tibaseño es común verlo como el centro delantero que tanto necesita Wálter Centeno.
Venegas considera que ha evolucionado en Tibás, pero esa capacidad de ser un jugador versátil viene de tiempo atrás.
“Es virtud y cosas que me inculcó en su momento Óscar Ramírez, eso me ha ayudado a crecer en la polifuncionalidad de jugar en cualquier posición en frente de ataque”, explica.
La semilla puesta por su mentor le sigue dando frutos. Hoy eso lo disfruta y aprovecha Saprissa.
“Siempre trato de andar detrás de los detalles, cómo se mueve cada jugador, en equis posición, siempre trato de dar el máximo. Una de mis mayores virtudes es la inteligencia a la hora de jugar y de saber y conocer el juego. No ver partidos, sino analizarlos, incluso fútbol internacional y ver cómo puedo crecer como futbolista”.
Pero para Venegas no es desconocido jugar como el típico ‘9’, en realidad es una posición natural desde que era una promesa.
Su entrenador entre los 15 y 18 años, Everod Cope, recuerda la polifuncionalidad como una de sus virtudes más importantes. En ese entonces utilizó a Venegas como central, lateral derecho, de ‘8’, ‘9’ y media punta en el Deportivo Los Ángeles, de Limón.
“Lo único en que no lo pusimos fue de portero”, cuenta Cope entre risas. Venegas fue goleador del equipo, campeón en la cuarta división de Linafa y en Juegos Nacionales.
“En el momento en que necesitábamos al muchacho en cualquier posición, cumplía a cabalidad su trabajo y lo hacía con clase”.
Su primer equipo en Primera División fue el Santos de Guápiles, donde llegó precisamente recomendado por Cope. Ahí lo conoció Marvin Solano, quien luego también lo tuvo en Barrio México.
El primer recuerdo de Solano es el mismo de muchos: un joven con capacidad para jugar en cualquier parte del terreno. Sin embargo, si le tocara elegir la posición ideal, sería centro delantero.
“Siempre ha tenido facilidad, buena técnica; me extraña que a veces dicen que no es su posición, para mí sí; primero por su buena técnica, normalmente ha tenido gol, maneja las dos piernas, juega de cabeza, sabe girarse, bueno uno contra uno, movilidad buena... Fue después que lo tiraron a los costados y ahora en Saprissa anda por todo lado”.
Aunque estuvo a su lado poco tiempo, hay otras memorias que llegan a su mente.

“Era un muchacho sumamente humilde; desde un inicio vi que técnicamente era bueno pero le faltaba creer en su potencial, algo que evidentemente después mejoró”.
Desde sus primeros pasos demostró capacidad futbolística y poco a poco fue moldeando su mayor potencial: la inteligencia táctica.
Para los técnicos es una dicha tener un arma que en cualquier momento pueden utilizar. Luis Marín lo conoció de cerca cuando fue asistente técnico en la Selección Nacional de Óscar Ramírez.
“Cumple muy bien, es muy inteligente, muy aplicado, te resuelve muchas cosas en la parte táctica; los técnicos estamos deseosos de jugadores que tengan esa inteligencia y él es uno de esos jugadores en Costa Rica. Sabe acomodarse a lo que el técnico requiere”, contó el estratega del Santos.
Así de satisfecho está Wálter Centeno, porque en momentos difíciles también ha sabido cumplirle dentro del campo.
El futbolista también atribuye sus buenas actuaciones a la ayuda de sus compañeros, la idea de Paté y su análisis del fútbol.
“La idea de juego me ha ayudado a mejorar, a potenciarme, a mejorar mis estadísticas y creo que todo ha sido crecimiento, más allá de que si se consiguen o no los objetivos, mi desempeño ha ido en crecimiento”, comentó sobre sus tres años en Saprissa.
Esa relación podría continuar, pero todo dependerá de las negociaciones, pues Venegas culmina contrato en diciembre y por ahora es incierto si seguirá vestido de morado, aunque asegura que su anhelo es retirarse ahí.
Él deja todo en manos de su representante mientras Paté asegura que no tiene injerencia en temas administrativos.
