Harold Leandro C.. 30 mayo, 2009
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Guápiles. La experiencia de 12 jugadores que sobreviven del equipo que descendió el año pasado de la Primera División es el arsenal más fuerte con el que Santos tratará de ganar la serie final de la Segunda.

El “primer tiempo” está pautado para mañana a las 11 a. m. en la cancha La Colonia de Guápiles y el cierre será ocho días después en el Colleya Fonseca.

Bajo el mando del mundialista de Italia 90 (como jugador), Óscar Macho Ramírez, el plantel santista cuenta entre sus filas con Crisanto Esquivel y Alonso Salazar (ambos mundialistas infantiles de Finlandia 2003), Pablo Camacho, Yeinor Santamaría, Eneas da Conceiçao (brasileño), Gustavo Martínez (argentino), Marvin Chinchilla, Joseph Centeno, Owen Solís, Johnny Acosta, Rox González y Johan Venegas.

Además, para esta temporada se reforzó con Alejandro Alfaro, un habitual en las redes de la Segunda. En 10 temporadas ha anotado 189 goles para Osa, Quepos, Turrialba, Paraíso, San Carlos, Barrio México, Coto Brus, Cartagena y Santos.

En Primera División, Alfaro ha militado con Santa Bárbara, Puntarenas y San Carlos y estuvo en dos finales de Segunda División, precisamente con el rival de esta ocasión: Barrio México.

Para Ramírez, el lapso en el que su equipo no tuvo acción mientras se definía el ganador del torneo de Clausura (Santos ganó el Apertura) podría convertirse en un elemento a favor de los mexicanistas.

“Nos puede perjudicar, pues mientras nosotros estábamos sin jugar, Barrio México estaba en competencia”, sostuvo ayer Ramírez en la cancha de La Colonia.

Explicó que una vez eliminados, “dimos una semana de descanso a los jugadores y luego retomamos el ritmo en los entrenamientos”.

Consultado por otra diferencia que podría pesar en esta serie, indicó que el tiempo que tienen los técnicos en los banquillos.

“Róger Flores (timonel de Barrió México) tiene dos años y medio al frente del equipo; yo tengo tres meses con Santos”. No obstante, apuntó que tiene dos elementos a favor: “Esperamos que el entorno y el calor que hay en Guápiles nos permitan golpear primero”.

Guillermo Porras, gerente de Santos, explicó que las entradas por el juego de mañana tendrán un costo de ¢3.000 general. Como se realizará en una cancha (y no un estadio), se creará un perímetro de unos 100 metros en el que solo se podrá ingresar con el boleto. Agregó que 150 guardas privados velarán por la seguridad y que la Fuerza Pública se mantendrá cerca por cualquier eventualidad. “Se pondrán varios toldos para que la gente se protega del sol o la lluvia”.