Fanny Tayver Marín, Steven Oviedo. 12 mayo
Marco Mena marcó el gol de San Carlos ante Saprissa. En la foto: Foto: Albert Marín.
Marco Mena marcó el gol de San Carlos ante Saprissa. En la foto: Foto: Albert Marín.

El sueño de San Carlos de ser campeón por primera vez en la historia del balompié nacional sigue con vida, pero en gran medida se debe a jugadores a los que nadie pensaba como figura en el arranque de la fase final.

Es fácil colocar la responsabilidad en los más experimentados como Álvaro Saborío, Diego Madrigal o José Luis Cordero, pero en el equipo de Luis Marín a ningún jugador se le da por menos y todos tienen su aporte.

Ejemplos claros de esta situación son futbolistas como Rashid Chirino, Pedro Leal o Marco Mena, anotador norteño en el primer partido de la final de la segunda fase.

Mena se fue metiendo en el 11 estelar de Luis Marín por sus buenas actuaciones y por las lesiones de jugadores como Alberth Villalobos, José Luis Cordero y Esteban Ramírez.

“Creo que el empate es bueno, valioso. Queríamos los tres puntos, pero con el empate depende de nosotros. Tenemos que ganar en nuestra casa, con nuestra afición. Esperamos que este empate sirva bastante para ganar el miércoles”, detalló Marco Mena, delantero de San Carlos.

Para el pequeño atacante norteño, el partido no era fácil por las condiciones del terreno de juego, que atrasaron el inicio del partido dos horas y afectaron las condiciones del juego.

“Creo que la cancha no se prestó como queríamos, pero hicimos lo de nosotros, mostrar sacrificio durante todo el campeonato. No dimos una pelota por perdida y creo que Dios nos recompensa con un buen empate”, destacó Mena.

El de este domingo fue el tercer gol de Marco Mena en la temporada; solo había conseguido celebrar ante el Herediano y Pérez Zeledón en la fase regular. No marcaba desde el 24 de enero en el empate 2-2 ante los generaleños.

En el partido de vuelta de las semifinales, les había tocado al joven Rashid Chirino y al volante improvisado Pedro Leal meter a San Carlos en la pelea ante el Herediano, con goles en momentos claves que propiciaron el pase a la final ante los morados.

Este tipo de jugadores son los que inclinan la balanza en una final, pues tener un aporte extra de futbolistas de los que no se espera catapulta las aspiraciones de un equipo y llena de recursos a los entrenadores.