Fanny Tayver Marín. 26 marzo
El delantero hondureño Róger Rojas dejó su huella en Alajuelense. Fotografía: José Cordero
El delantero hondureño Róger Rojas dejó su huella en Alajuelense. Fotografía: José Cordero

Aunque se marchó del fútbol nacional hace siete meses, Alajuelense sigue muy presente en el día a día del delantero hondureño Róger Rojas, quien anhela volver a vestirse de rojinegro en el futuro.

El atacante que marcó 38 goles con la Liga concedió una entrevista al periodista catracho Caleb Alvarado mediante una transmisión en vivo por Instagram. Debido a la cantidad de interacciones y las inquietudes planteadas, el propio futbolista consideró que el 80% de las personas que se enlazaron eran manudos.

“La verdad que en Costa Rica pude recuperar la esencia del gol, me fue muy bien individualmente hablando, porque quedamos pendientes con el título. La gente lo sabe, cuando me despedí les manifesté eso, que siempre hice lo humanamente posible por ser campeón, pero a veces en el fútbol no se puede todo”, manifestó Rojas.

Desde Colombia confesó que “Costa Rica es mi segunda casa después de Honduras”.

"Es un país al que le tomé mucho cariño, tengo muchos amigos, es un país que quiero muchísimo y Liga Deportiva Alajuelense significa mucho para mí, es un equipo que creyó en mí cuando las cosas no estaban bien en Róger y me abrió las puertas”.

Mencionó que nunca olvidará lo que ocurrió en su primer partido con la Liga, porque desde ese día, tuvo química con el liguismo.

“Yo dije wow, esta gente es increíble y es que el aficionado manudo es muy leal y les mando un fuerte abrazo a todos los liguistas”.

¿Por qué se fue de Alajuelense? “Se presentó esa opción de ir a Azerbaiyán, el contratista me lo planteó y no me fui por lo económico realmente, me fui por $500 más. No fue por dinero, fue porque quería jugar en Europa. Fue una negociación rápida, vi que era una buena opción. El equipo no me puso trabas y así se dio la posibilidad de ir allá”, contestó Ro-Ro.

Su pensamiento era irse de la Liga solo si se trataba de una buena opción, se presentó, la tomó y ya no podía echarse atrás.

“Fue una decisión que la tomé junto a mi familia, le pedí dirección a Dios y la verdad que no me arrepiento, conocí un país nuevo, jugué en una liga diferente, nueva, que me ayudó a crecer en lo personal, no en el dinero, sino que me dí cuenta de muchas cosas que el jugador no valora. Jugar en otros países abre la mente, en un país que ni siquiera me imaginaba ir”.

Róger Rojas demostró en la Liga ser un delantero muy completo. Fotografía: Rafael Pacheco
Róger Rojas demostró en la Liga ser un delantero muy completo. Fotografía: Rafael Pacheco

Algo que lo tiene muy tranquilo es que salió bien del club centenario, una institución a la que no descarta volver en algún momento.

“Dejé las puertas abiertas en la Liga, uno no puede decir de esta agua no se va a tomar porque más rápido va a tomar, pero sí me gustaría volver otra vez a Costa Rica, me gustaría volver a jugar en Alajuelense y me gustaría retirarme en Olimpia, pero al final pongo mi futuro en las manos de Dios, solo Él sabrá lo que va a pasar, porque no es lo que yo quiera, sino lo que Dios nos tiene preparado en el camino”.

Un aficionado le consultó al delantero si se considera liguista y respondió: “La verdad es que me considero liguista, sinceramente me considero un liguista más. Soy olimpista y soy liguista, es un equipo que se ganó mi cariño, el de mi hijo, el de mi esposa, el de mis papás, el de mis hermanos. Así que no solo Róger Rojas es liguista”.

En la transmisión un aficionado morado le escribió que lo esperaban en Tibás. Basado en eso, el comunicador le consultó si jugaría en Saprissa.

“Mirá, en este momento decir que no o que sí pues sería un mentiroso. Uno no puede decir de esta agua no he de beber, pero espero que en un futuro la Liga me pueda abrir las puertas”.

Y añadió: “Si no, ¿qué puede hacer uno como jugador profesional? Me voy a retirar del fútbol porque la Liga o el Olimpia no me dan trabajo... Tengo que buscar trabajo y darle de comer a mi familia; pero repito, si me preguntan por cariño y por corazón, siempre está Olimpia y siempre está Alajuelense. Si fuera el caso de que me dicen que no, qué puedo hacer, si quiero seguir jugando, ¿qué hago?”.

A la hora de escoger la mejor anotación que ha marcado en su carrera, no lo pensó mucho.

“El mejor gol que he anotado fue jugando con Alajuelense, le hice la bicicleta a un jugador contra Grecia y crucé al portero de zurda, ese es el mejor, porque nunca había metido uno así de esa forma. Había visto la bicicleta, me atreví, lo hice, pude eludir al defensa y pude definir. Ese es mi mejor gol”.

El presente y la cuarentena. Róger Rojas duró pocos meses en el Sabah de Azerbaiyán y hoy entiende que su decisión de volver a América para jugar con el Tolima de Hernán Torres en Colombia fue acertada, no solo porque ahora se encuentra en una mejor liga futbolísticamente hablando, sino porque ante la pandemia del nuevo coronavirus, se siente más cerca de su gente.

“Las cosas en Azerbaiyán no fueron como yo pensaba, yo tenía una expectativa diferente, pero me ayudó mucho a crecer y me queda como una experiencia más, el haber jugado ahí, el vivir en una ciudad europea”.

Con goles, Róger Rojas se ganó el cariño del liguismo. Fotografía: José Cordero
Con goles, Róger Rojas se ganó el cariño del liguismo. Fotografía: José Cordero

Vive en Ibagué, en departamento colombiano de Tolima y reseñó que en este momento en ese país hay toque de queda debido al covid-19. También implementaron la restricción con placas de automóviles y diseñaron un mecanismo para evitar aglomeraciones en los supermercados, mediante el último dígito de la identificación.

“A mí me toca este jueves, entonces de 8 a. m. a mediodía podría ir al supermercado. Esas son las medidas porque se inició con pocos casos, se va expendiendo y pronostican que de aquí al domingo pueden ser 1.000 casos en Colombia. Esta pandemia va creciendo y yo cuento esto para que se haga conciencia en Honduras y en Costa Rica. Tenemos que hacer caso, porque este virus se expande muy rápido”.

De esta cuarentena explica que quedarse en casa no es ningún sacrificio para él, porque es muy hogareño. Desde que nació su hijo Róger Francisco, el futbolista vendió el Play Station porque se le imposibilitaba jugar. En estos días, ve series en Netflix relacionadas a la justicia porque estudia derecho, o alguna película infantil con ‘Rorito’. También lee, escucha música y hace el plan de ejercicios que le entregó su club.

“Esto del nuevo coronavirus no es ningún juego, no es ningún chiste, no es para hacer memes, es algo serio, es una pandemia que nos obliga a cuidarnos mucho, orar, pedirle mucho a Dios, orar por los doctores, por los enfermeros, porque ellos también tienen familia. No hay que tomar esto como chiste, porque Honduras y Costa Rica no tienen tantos casos como España o Italia, pero en Colombia donde estoy va creciendo, hay que cuidarnos”, citó.

Además, indicó: “Hay que pedirle a Dios, paciencia y no entrar en pánico, es difícil, yo no voy a decir que no me he desesperado porque me da ansiedad, no tengo ni uñas, pero hay que hacer caso y quedarme en la casa, porque si lo digo, pero no doy el ejemplo, sería un hipócrita”.

En Deportes Tolima, Rojas aún no anota. Ha jugado cuatro partidos de titular y en dos encuentros ingresó de cambio.

“Aquí casi no quedan muchos espacios, nos juegan bastante atrás y no quedan muchas opciones, pero el fútbol es así y yo soy un delantero que jamás me rindo. Siempre lucho y sé que el que persevera alcanza y que el arco se va a abrir, estoy muy seguro de eso, hay que tener confianza en uno mismo”, finalizó.