Rodolfo Villalobos, presidente de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol), se vio obligado a abandonar la sesión del Comité Ejecutivo en la que se conoció una denuncia que interpuso una colaboradora del máximo ente del fútbol tico por un supuesto maltrato laboral.
Los integrantes del Ejecutivo tuvieron su reunión ordinaria el miércoles anterior y el Secretario General, Gustavo Araya, sorprendió a la mayoría de los asistentes cuando proyectó en la pantalla una carta de tres páginas en la que la coordinadora de Desarrollo Humano, Daniela Alvarenga, exponía paso a paso una serie de faltas de respeto que recibió de Villalobos por medio de una llamada telefónica el día 31 de enero del 2023.
Según fuentes cercanas a La Nación, el presidente de la Fedefútbol le pidió a Araya, máxima cabeza del área administrativa de la federación, que abandonara la sesión y dejara a los miembros del Ejecutivo a solas.
Algunos de los presentes comentaron a este diario que Villalobos no negó los hechos expuestos por Alvarenga, mencionó el motivo por el cual pasaron las cosas y también reflexionó sobre la manera en la que conversó con la encargada de recursos humanos. También indicó, según los presentes, que intentó disculparse con la persona que realizó la denuncia pero no ha tenido respuesta positiva de Alvarenga para sentarse a conversar.
Un miembro del Ejecutivo tomó la palabra y mencionó que este caso se debía debatir sin la presencia del presidente, ya que podría ser juez y parte. Situación que no era recomendable. Esta postura fue respaldada por el fiscal del área legal, Carlos Ricardo Benavides, y por esa razón, no sin antes expresar que “esto no era un banquillo de los acusados”, Villalobos tomó sus cosas y abandonó la sesión para que Gustavo Araya se reincorporara.
Hubo dos posturas por parte de las máximas cabezas del fútbol costarricense. Una la puso sobre la mesa el dirigente del Herediano, Orlando Moreira, en la que indicó que lo mejor era tomar una decisión sobre Villalobos en ese momento y zanjar el caso ahí.
Propuesta que fue respaldada por Víctor Hugo Alfaro, vicepresidente; Sergio Cháves, director tres; y Fredy Campos, director cinco.
Por otra parte, Sergio Hidalgo, vicepresidente de la Fedefútbol; Eladio Carranza, tesorero; Alexander Chacón, director dos; Víctor Rizo, director cuatro; y Juan Carlos Rojas, director uno, fueron mayoría para acordar que el caso debía estudiarse a fondo y conocer todas las aristas posibles.
Juan Luis Artavia, secretario de actas, no estuvo presente en la sesión.
De esta forma, el Comité Ejecutivo tendrá una sesión extraordinaria para tomar una decisión sobre el caso. Algunos consideran que se puede trasladar el caso al Comité de Ética y otros señalan que es en el Ejecutivo donde se debe hacer un llamado de atención para Villalobos, ya que es lo más que podría suceder porque el alcance no les da para una inhabilitación del jerarca y vicepresidente de la Concacaf.
Tampoco cabe una sanción económica. Villalobos no es asalariado por parte de la Fedefútbol.
Villalobos habría utilizado un tono increpante e irrespetuoso
El pasado 15 de setiembre el presidente de la Fedefútbol se quebró ante su personal. En una actividad del día de Independencia le pidió disculpas al personal por si en algún momento alguno consideró que había recibido un mal trato de su parte.
Cuatro meses después, la coordinadora de Desarrollo Humano, expuso una situación en la que ella considera que la máxima cabeza del fútbol tico le habló “con un tono intimidante e irrespetuoso”.
Según el documento, el enojo de Villalobos se debió a que Alvarenga no contempló en el presupuesto anual para una plaza de “jefe de operaciones e infraestructura” para una persona que tendría un salario mensual de 1.800.000 colones.
Ese espacio se abrió bajo la solicitud de la dirección de Operaciones y Eventos, que encabeza la señora Lidia Rojas.
Para Alvarenga, Rojas era la persona encargada de asumir la partida presupuestaria, ya que ella es la directora del departamento donde se abriría la plaza. Villalobos le achaca la culpa.
“El punto más humillante y despectivo de toda la conversación fue cuando el señor Villalobos me dice en tono de burla y sarcasmo: pero sí saliste corriendo para hacer su aumento, ahí sí no se le olvidó ni un colón. Esto en referencia a los aumentos salariales que aprobaron Villalobos, Gustavo Araya y el tesorero, Eladio Carranza”, dice la carta enviada al Secretario General.
La colaboradora también denuncia que después del trago amargo con Villalobos, es “víctima de insinuaciones malintencionadas” como que ella filtró información a otros miembros del Ejecutivo. Incluso, explica, que recibió “recomendaciones de cómo debería ser la forma de responderle a miembros del Comité Ejecutivo sobre este proceso en particular”.
La Nación intentó conversar con Villalobos sobre este tema. Sin embargo, hasta este momento nuestras consultas no tienen respuestas por parte de la Fedefútbol.
