Esteban Valverde. 26 septiembre
Gustavo Araya es el nuevo secretario general de la Fedefútbol. Fotografía: Prensa Fedefútbol
Gustavo Araya es el nuevo secretario general de la Fedefútbol. Fotografía: Prensa Fedefútbol

El Secretario General de la Federación Costarricense de Fútbol es un puesto tan trascendental como el del presidente, al punto que al que esté en ese lugar se le considera como un gerente general del ente federativo y por añadidura mano derecha del jerarca de turno.

Rodolfo Villalobos, actual presidente de la Fedefútbol, propuso para este puesto a partir del 1° de octubre a Gustavo Araya Carvajal, un abogado conocido por su éxito como empresario hotelero, quien además ha comandado la voz del turismo en el país. Sin embargo, aunque ha estado cerca del fútbol como patrocinador, no tiene ninguna experiencia como dirigente.

En momentos en los que la Fedefútbol vive varias luchas internas, la llegada de Araya con perfil de constructor de caminos de diálogo denota la intención de la cabeza federativa por apaciguar ánimos y situaciones.

La actual inmovilización de la Fedefútbol por parte del Registro Público, los cuestionamientos que afronta la Liga de Ascenso, el caso judicial abiertos contra un integrante del Ejecutivo y otro contra el presidente del Fútbol Sala, las disputas abiertas por los derechos laborales de los árbitros que la Fedfútbol nunca había asumido y la renuncia de una integrante del Comité Ejecutivo son parte de las dificultades que le darían a Araya la bienvenida al Proyecto Gol. Ahí ocupará el puesto de Margarita Echeverría, quien preferió dedicarse al departamento legal y dar un paso al costado como Secretaria General.

La persona designada en esta posición tiene la responsabilidad de ejecutar las acciones tomadas por la Asamblea General y el Comité Ejecutivo, pero además es parte de las caras de la Federación Costarricense ante FIFA, Concacaf y las otras asociaciones con las que hay relación.

“Gustavo es un hombre sin experiencia deportiva, pero con una capacidad de crear puentes definitivamente envidiable. En este sentido siento que en momentos en los que hay muchísima turbulencia y escándalo alrededor, puede ser una gran ficha para así empezar a subsanar todas estas situaciones”, describió una persona que prefiere no revelar su nombre, pero que conoce el entorno federativo y ha trabajado con Araya.

Aunque no tiene pasos por equipos, el nuevo Secretario de la Federación sí es un fanático del balompié y con las empresas que dirigió siempre estuvo de cerca. En la época de Eduardo Li fue socio comercial; ahora en la era de Villalobos llega a las oficinas federativas.

Noel Ibo Campos, exfederativo que estuvo en el Comité Ejecutivo durante ocho años, asegura no tener mucha noción de quién es Gustavo Araya; más allá de que en Brasil 2014 sí recuerda haberlo visto en el torneo.

“Yo lo conocí en el bus que utilizaba el Comité Ejecutivo en el Mundial de 2014. ¿Cómo llegó ahí? No sé, porque federativo no era, pero ahí andaba con Róger Brenes de SpecialTicket. Esa es la mayor experiencia federativa que le conozco, porque nunca en mis ocho años recuerdo que estuviera en la Federación”, declaró.

Según Campos tampoco es un hombre que él tenga relacionado con el deporte. A su criterio, para llegar a la Secretaría General de la Fedefútbol es necesario tener conocimiento del sector, ya que la industria se maneja muy diferente a las demás.

“El Secretario General de Fútbol es de entera confianza del presidente, sin experiencia o con experiencia... No sé si él tiene experiencia, para mí la persona de ese puesto debe tener conocimientos mínimos de cómo funciona la Federación de Fútbol y cómo se mueve el fútbol. Yo en mis ocho años nunca lo vi a él. No lo conozco más allá de una llamada que ni recuerdo para qué fue”, recordó.

“Lo vi en el hotel Wyndham en una actividad federativa, porque ese hotel era socio comercial de la Federación, entonces me dijeron que era el gerente de ese hotel, por los medios me enteré que era del sector turismo, pero nunca lo vi en la Federación en mis ocho años”, recalcó.

Sin embargo, pese a lo señalado por Noel Ibo Campos, Araya se hizo sentir en una conferencia de prensa en la Fedefútbol, con la presencia de patrocinadores, cuando se dio la noticia de la detención de Eduardo Li, en mayo del 2015. El empresario manifestó públicamente su total confianza tanto en el entonces presidente como en la Federación. Aseguró, según registró La Nación en aquel momento, que Eduardo Li “no debería estar detenido”.

Aunque su presencia en el Proyecto Gol pareciera no ir mucho más alla, algunos allegados como Pablo Heriberto Abarca, actual diputado de la República, quien trabajó con Araya mano a mano en la Cámara Nacional de Turismo, consideran que es un empresario que puede darle una chispa diferente al fútbol.

“Gustavo fue mi vicepresidente, enfrentamos crisis en el sector turismo, fuimos muy activos en el tema y eso implicaba mucha negociación y estrategia y negociar con abogados, Gobierno, diputados. Él es un abogado que tiene eso impregnado pero se puso a prueba y demostró que puede ser exitoso. Él lideró la empresa familiar, me parece que es un empresario que sostuvo sus compañías, fue de las personas que trajo Hard Rock Cafe al país y eso habla que no le teme a los riesgos. Él es la chispa que se ocupa en el fútbol y en el país en general”, declaró.

Gustavo Araya es conocido por su participación como socio - director de la cadena de hoteles Wyndham en el país, además de otros negocios muy mediáticos como el Hard Rock Café. De hecho, él en sus redes sociales fue el que dio a conocer el cierre del local ubicado en Playas del Coco, Guanacaste, por los efectos de la pandemia. Aunque según la organización, desde el 8 de junio dejó de pertenecer al grupo.

En su vida tiene amplias responsabilidades en su sector, solo para citar una en el 2018 fue nombrado en la Junta Directiva del Instituto Costarricense de Turismo (ICT) como Director, su paso por este puesto acabará hasta 2022.

Según la hoja de vida que está presente en el sitio del ICT como parte de la transparencia de la institución, el empresario tiene amplia experiencia siendo director de diferentes lugares como fincas ganaderas, hoteles y restaurantes.

Entre sus pasatiempos describe: fútbol, golf, fotografía y aviación; además de que en sus redes sociales se ve que es aficionado al Saprissa.

Sin duda una de sus grandes habilidades es el manejo de negociaciones.

“Él entra como un desconocido en el ambiente dirigencial deportivo, porque nunca ha estado en un solo puesto ni siquiera de un equipo, pero sí es sumamente futbolero. Siento que su capacidad de entablar conversación y conseguir acuerdos es fundamental y marcará diferencia porque puede convertirse en esa figura de consenso necesaria”, recalcó la fuente.

Flora Ayub, directora ejecutiva de la Cámara Costarricense de Hoteles, ente que Araya presidió confirmó la fortaleza como negociador.

“Él fue presidente de la Cámara y lo conozco muy bien, es negociador muy activo. En mi caso puedo decir que delega mucho, eso llena de confianza al personal. Puedo decir que con sus contactos es muy bueno y le da la capacidad de acción en las diferentes conversaciones o negociaciones que hace”, explicó.