Antonio Alfaro. 6 junio, 2018
Costa Rica fue el anfitrión del Campeonato Mundial Femenino Sub-17, inaugurado el 15 de marzo del 2014, en el Estadio Nacional. Foto: Meilyn Aguilera
Costa Rica fue el anfitrión del Campeonato Mundial Femenino Sub-17, inaugurado el 15 de marzo del 2014, en el Estadio Nacional. Foto: Meilyn Aguilera

Empresas que recibieron más dinero de lo contratado, pagos sin que mediaran documentos, dineros no reembolsados a la FIFA y hasta préstamos a empleados de la Fedefútbol o del Comité Organizador del Mundial Femenino Sub-17 Costa Rica 2014.

Esos hallazgos y otros revelados por este diario en los últimos días, quedaron al descubierto gracias a una auditoría forense de índole confidencial hecha por la firma Ernst & Young Global Limited (EY), a pedido de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA).

El informe de los auditores también destaca la falta de procesos de licitación, las compras a proveedores señalados a dedo, posibles conflictos de interés entre federativos y los oferentes, sobrecostos en su suministro, uso del dinero con otros fines, ausencia de procedimientos confiables en el manejo de los fondos privados y hasta un miembro del Comité de Adjudicaciones elegido como proveedor.

Según destaca el auditoraje, el documento “no puede ser divulgado a terceros ajenos a la FIFA sin la previa autorización por escrito de EY, a excepción de las personas autorizadas a las que hace referencia en el párrafo 12, inciso e, del anexo A, del contrato de servicios celebrado el 09 de febrero del 2017”.

Toda la información recogida por los auditores fue suministrada por la misma Fedefútbol y, pese a ello, y a tener la documentación del Mundial, los auditores no encontraron respuesta a varias interrogantes, como el misterio sobre $50.000 cancelados casi un año después de terminado el citado torneo mundialista.

“EY no tuvo evidencia del beneficiario final sobre un desembolso realizado el 31 de marzo del 2015 por $50.000 que corresponden al número de cheque 759. La única referencia que tuvo al alcance EY es por el concepto de ‘Pago Cheque de Compensación’”, reza el informe.

La firma auditora vincula muchos de esos hechos con la injerencia de los entonces presidente y secretario general de la Federación, Eduardo Li y Rafael Vargas, respectivamente.

Li, quien está preso en Estados Unidos acusado por tres delitos ligados al FIFAGate, espera sentencia el próximo 24 de setiembre.

Vargas dejó el Comité Ejecutivo por mutuo acuerdo, luego de haber sido separado con goce de salario, en diciembre del 2016.

Grado de responsabilidad. Los auditores elaboraron un cuadro de responsabilidades, según la participación en la gestión y organización de la Copa Mundial Sub-17. El informe incluye a varios de los actuales miembros del Comité Ejecutivo de la Fedefútbol y miembros del Comité Organizador del torneo disputado en Costa Rica.

A Rodolfo Villalobos (tesorero de la Federación en el 2014; actual presidente) le asignó un grado de responsabilidad medio, al igual que a Noel Ibo Campos (vicepresidente del COL y federativo actual) y a la secretaria general, Margarita Echeverría (asesora del COL). Además, se consideró baja la responsabilidad de Sergio Hidalgo, también federativo en esa época y en la actualidad.

Figuran con una participación alta Vargas (en aquel entonces secretario general de la Fedefútbol e parte del Comité de Licitaciones del COL; actual presidente del fútsal); Víctor Hugo Alfaro (actual federativo y exintegrante del COL), Juan Carlos Román (del Comité de Licitaciones del COL; actual jerarca de Linafa), así como el director ejecutivo del Comité Organizador, Federico Rojas; la directora ejecutiva por unos meses, Yolanda Camacho, y José Gerardo Castillo, director financiero del Mundial.

Grado de responsabilidad de dirigentes en la organización del Mundial Sub-17 femenino Costa Rica 2014, según la auditoría encargada por la FIFA.
Grado de responsabilidad de dirigentes en la organización del Mundial Sub-17 femenino Costa Rica 2014, según la auditoría encargada por la FIFA.

Amigo de constructores. EY detectó un fuerte vínculo de amistad entre Li y dos proveedores de construcción: Zebol Construcciones Z &B S. A. y 3-101561660 S.A., relacionada con la empresa MS Construcciones, del Ingeniero Solo de Saldívar.

En el caso de Zebol Construcciones Z & B S.A., se le pagaron $701.518 mientras que lo estipulado en el contrato eran $492.000. Otra empresa de construcción, Superficies de Centroamérica, fue contratada por $215.000, pero recibió $241.796.

“EY no identificó la existencia de Adendas o Modificaciones del contrato que respalden los costos adicionales”, destaca el estudio.

También Vargas fue señalado por varios entrevistados de la firma auditora por un potencial conflicto de interés con los proveedores Inversiones Gerardo Chavarría (alimentos y bebidas), Isaseca (Seguridad), Clean Solutions (limpieza y mantenimiento) y Excursiones Marvi ( transporte).

Aunque el informe recalca que si bien no pudo probar ese presunto conflicto de interés entre Vargas y Chavarría, sí hizo notar un par de situaciones llamativas.

Una de ellas es que no identificó comparaciones de precios con otros proveedores o evidencia de las razones por las cuales se contrató a Chavarría, y que en las solicitudes de órdenes de compra se indicó en el tipo de trámite “compra directa”.

Se trata del proveedor que denunció y fue querellado recientemente por pedir una investigación por unas donaciones que dice haber entregado al presidente Villalobos.

Dudas por pagos. A la empresa de Chavarría le pagaron $27.598, de los cuales, conforme a EY, se identificaron seis facturas por un total de $4.617 con fecha 2 de mayo del 2014, posterior a la finalización de la Copa Mundial.

Chavarría confirmó que su empresa fue contratada sin concursar, posiblemente por la experiencia que tenía en esos eventos y por “la colaboración que siempre he dado a la Federación en los partidos”.

Desde el 2011 y hasta la terminación de la pasada eliminatoria de la Tricolor, su empresa de comidas había suministrado el servicio en los juegos internacionales de la Mayor y, salvo en una ocasión, nunca tuvo que competir con otro proveedor.

La misma situación de falta de concurso fue detectada en relación con Isaseca, a la que se le desembolsaron $8.544 por una factura, mediante dos cheques, del 20 de diciembre del 2013 y el 9 de enero del 2014, muchos meses antes del Mundial Sub-17.

Del archivo:

Mundial en Casa: La historia de la Selección Femenina Sub 17 de Costa Rica

En referencia a esta empresa de seguridad, el informe señala que “se identificó inconsistencias entre la cantidad de oficiales indicados en la solicitud y la orden de compra”. Igual llamó la atención que una factura fuese pagada un día después de la fecha en que fue emitida.

Otro de los pagos cuestionados fue la suma de $2.655 a la empresa “O Keith Organización de Eventos S. A.”, correspondiente a un almuerzo para 25 personas. Dicha firma pertenecía a Óscar Keith, quien se desempeñaba como gerente de Hospitalidad y Protocolo y cobró en seis meses la suma de $12.850 por ese concepto.

En el caso de Excursiones Marvi, el auditoraje señala que se detectaron pagos por $41.270 previos al torneo mundialista, así como posteriores al evento por $83.769. La conclusión sobre este proveedor y conforme a las entrevistas de los auditores, fue que los servicios de este proveedor fueron solicitados en exceso, cuando se tenía un patrocinador en ese rubro, la marca Hyundai, cuyos vehículos no se utilizaron aun cuando estaban disponibles.

Una funcionaria de la Fedefútbol citada en el documento aseguró que la empresa fue impuesta por Li y Vargas. También dijo que las firmas competidoras estaban integradas por los mismos dueños de Marvi, y que se realizaron varias presuntas solicitudes de servicios sin proceso de contratación.

Hallazgos llamativos

La firma auditora hizo un recuadro de los dineros cuyo uso fue calificado como “llamativo”:

—$270.000 pagados de más en relación con los montos contratados a las empresas constructoras.
—$172.000 a Forward Sport Management Inc., por la compra de uniformes y balones nunca recibidos.
—$58.218 que no fueron reembolsados a la FIFA, como se debía.
—$38.800 por servicios no relacionados con la Copa Mundial Femenina a Renta de Automóviles El Indio.
—$7.000 por compra de butacas no recibidas de una empresa mexicana (Mobiliario S. A. de C. V.).
—Un préstamo de $3.000 a la funcionaria Eugenia Monge, que no fue reintegrado.

* El informe señala que varias personas entrevistadas comentaron haber solicitado y obtenido préstamos, y que estos “fueron otorgados por medio de cuentas designadas para la administración de los fondos proporcionados por la FIFA. Admitieron que esos préstamos no fueron devueltos al COL” (Comité Organizador Local del Mundial Femenino).