
En los últimos años se ha incrementado la cantidad de jugadores jóvenes que han salido de nuestro fútbol a ligas extranjeras, pero queda la duda de qué tan preparados están fuera de la cancha.
Uno de los factores que puede truncar la carrera de algunos legionarios es no saber un segundo idioma, en especial el inglés. Por eso, algunos han visto cortada su carrera y a otros les ha puesto las cosas difíciles.
“Yo me fui a Belgica y el jugador de ahí habla dos o tres idiomas, porque en la escuela es una asignación que deben llevar para terminar hablando. Yo creo que por lo menos el jugador debería hablar inglés, eso a mí me salvó la vida. Yo lo noté con jugadores que no sabían y les costaba”, explicó Rándall Azofeifa, volante del Herediano.
Azofeifa tuvo la oportunidad de irse al Gent de Bélgica con 19 años, pero tenía la gran ventaja de que manejaba el idioma inglés, por lo que su adaptación fue más sencilla y lo llevó a estar ocho años en el balompié europeo.
El jugador logró librar la barrera del idioma y quedarse fuera del país, pero tuvo que ayudar a Bryan Ruiz, quien era su compañero y no sabía comunicarse en inglés.
“Bryan no hablaba inglés, con el paso del tiempo lo fue aprendiendo y lo terminó hablando superbien. Cuando ya tenés la necesidad de hablar inglés, las cosas se vuelven diferentes. Le ayudaba con el entrenador y compañeros para las indicaciones”, añadió Azofeifa.
Para el representante de jugadores a nivel internacional, Adolfo Hernández, los clubes y agentes deben preocuparse porque sus jóvenes prospectos vayan adelantados en estos aspectos, para que no los regresen.
“Siempre es lo primero que hablo con los jugadores una vez que nos sentamos con él o con sus padres. Es lo primero que se aconseja, se les da seguimiento en estos aspectos”, expresó Hernández.
Hernández considera que el trabajo físico extra es muy valioso para los futbolistas, así como preocuparse por recibir una buena alimentación de la mano de expertos en la materia.
Lo que a veces sucede con los futbolistas jóvenes exportables es que por su misma juventud no le dan importancia a aspectos más allá del rectángulo de juego.
“Hay jugadores que son muy receptivos y lo toman a bien, hay otros que piensan que son los dueños del mundo y otros piensan que solo con el talento les va a alcanzar”, explicó Hernández.
En los últimos años, figuras como José Leitón, José Guillermo Ortiz, Gerson Torres, Heiner Mora y Christopher Meneses tuvieron experiencias en el exterior, pero regresaron al país.
Clubes como Alajuelense y Saprissa se preocupan por la formación integral de los muchachos con clases, entre las que destaca la enseñanza del idioma inglés.
“Pasa mucho por la parte mental, que tan preparado vaya el jugador. Yo tenía muy claro lo que quería y pude quedarme muchos años afuera”, comentó Azofeifa.
Además, deben desarrollar la habilidad de investigar sobre el país al que se irán, para así facilitar el proceso de adaptación.
Un punto adicional es que puedan sobreponerse en caso de sufrir la llamada mal de patria.
Jugadores como Jimmy Marín, Luis Díaz, Barlon Sequeira, Suhander Zúñiga, Ronaldo Araya y Rándall Leal tienen cualidades para salir del país y engrosar la lista de legionarios, pero lo importante es que lleguen preparados.
