Once años atrás, el Santos de Guápiles retó el poderío de los equipos tradicionales del país y se dejó el Torneo de Apertura del 2001.
No fue campeón nacional porque entonces se jugaban temporadas largas.
Aquella primera parte le dejó el derecho de sacar el boleto para la final del certamen 2001-2002, que perdió ante Alajuelense (6-2, marcador global).
“Hubo proceso, porque ya teníamos tres años de estar juntos y jugábamos de memoria: éramos un equipo maduro”, recordó Carlos Quirós, uno de los “fijos” en esa formación santista.
En aquel entonces no existía ronda extra para decidir el ganador del certamen: el Santos fue el de mejor puntaje, tras 22 fechas.
Hoy Pérez Zeledón va por aquel buen camino santista, con un invicto de nueve juegos y una cosecha de 23 puntos, lo que le da una ventaja de seis unidades sobre Saprissa, su escolta.
Como a los santistas, el halago le sirvió a Pérez Zeledón para “amarrar” el boleto a una eventual final de temporada.
De la mano de Carlos Restrepo, la jugó y perdió ante Alajuelense (ganador del Clausura 2005) por 4-1 (marcador global).
“Pesó mucho la filosofía de Restrepo, él trabajó con una filosofía muy distinta a la de los equipos pequeños. La diferencia se dio en eso, la unión del camerino y la buena disposición de la junta directiva”, comentó esta semana Géiner Segura, una de las piezas clave de aquel PZ.
Casi palabra por palabra, Quirós coincidió con Segura, pues el primero indicó que el trabajo con el Santos de Ronald Mora y su asistente, Victorino Quesada, fue fundamental para la buena marcha.
Una buen marcha que no se concretó en un título y en un manazo a la hegemonía de los grandes, como sí sucedió con Liberia Mía, que le arrebató la corona a Herediano, en el Campeonato de Verano 2009.
“Faltó competencia y hambre, hubo conformismo. No es como en Saprissa y Alajuela, que tienen que ser campeones y punto. Ese es el dilema de los equipos no grandes. Además, otros equipos ‘manosearon’ jugadores”, comentó Segura.
Coincidió Quirós: “La dirigencia no se esforzó por cuidar a los jugadores. Queríamos hacer historia, pero nos faltó un poco de voluntad en la final”.