El primer año de Víctor Cordero como gerente deportivo de Saprissa ha tenido de todo, incluida una pandemia. Asumió el puesto cuando el Torneo de Apertura 2019 estaba llegando a su fin, así que apenas tiene un torneo completo desde esa posición y va camino al segundo.

Cuando los morados vivían un momento convulso, en octubre del año anterior, Horizonte Morado decidió hacer cambios desde la parte gerencial y mantener a Wálter Centeno como entrenador.
Evaristo Coronado fue traspasado a otras funciones relacionadas a la Comisión Técnica, mientras a Cordero le tocó enfrentar el reto, oficialmente desde el 1°. de noviembre, aunque la conferencia de ese entonces se realizó el 14 de octubre.
Saprissa clasificó a semifinales en ese certamen, pero después Herediano lo eliminó. Su principal reto venía hacia el fin y principio de año.
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En su primer mercado de piernas, explicó que todo futbolista que llega a vestirse de morado lo consigue por su calidad, apoyado también en el estilo de juego del equipo.
Su análisis también se acompaña de la opinión del cuerpo técnico y la comisión. Las primeras salidas con él a cargo fueron las de Jordan Smith y Suhander Zúñiga, por decisiones meramente deportivas, mientras que Rándall Leal partió a la MLS.
Fue una ventana de fichajes activa, en cuanto a llamadas y ofrecimientos, según reconoció en ese momento Cordero, pero realmente hubo pocos cambios.
El equipo se reforzó con David Guzmán, Wálter Cortés y Ariel Rodríguez; los primeros dos siguen en la institución mientras el delantero volvió a irse.
La apuesta para ese Clausura 2020 fue clara: hacer ajustes mínimos y continuar la confianza hacia la propuesta del estratega.
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Y si se mide por resultados, Cordero y su equipo pasaron el examen, porque Saprissa alzó la corona 35, ganándole la final a Alajuelense y con un rendimiento general del 69%.
Si existía un panorama idóneo para respaldar su trabajo era este. Probablemente la única “mancha” fue el coronavirus y la imposibilidad de disfrutar con su afición de esa esperada estrella.
La pandemia le complicó el panorama a muchos clubes y la S no ha sido la excepción. Los primeros cinco meses de Víctor Cordero se dieron en condiciones normales, los siguientes ocho no y su segundo mercado de fichajes fue más convulso.
De hecho, con diez jornadas a cuestas, parte de la afición sigue reclamando algunos de esos cambios.
Tras ganar el torneo se hizo una “limpia”; en total salieron 15 futbolistas y llegaron apenas cinco.
Juan Carlos Rojas explicó que se trataba de una reestructuración, pensada desde hace algunos años, pero que también obedecía a la crisis.

Por decisión del club se fueron José Rodolfo Alfaro, Juan Gabriel Guzmán, Jean Carlo Agüero, Jaikel Medina, Yael López, Roy Miller, Byron Bonilla, Kevin Briceño, Yostin Salinas y Luis Stwar Pérez.
Mientras que ya había salidas inminentes, llegaron otras sorpresivas. Lo cierto es que David Ramírez, Manfred Ugalde, Ariel Rodríguez y Christian Bolaños se convirtieron en bajas sensibles, las cuales aún no se recuperan.
Porque aunque para esos puestos volvieron con gran expectativa Daniel Colindres y Jimmy Marín, su acople ha requerido de tiempo. También se sumó Frank Zamora, cuando el equipo quedó con pocas opciones para buscar un delantero nato.
Hasta ahora ese es el principal “reclamo”, no lograr una compensación entre los que se fueron y quienes llegaron.
La historia fue muy diferente en la zona defensiva, porque desde hace tiempo atrás Saprissa intentaba tener a Esteban Espíndola y Johnny Acosta. Finalmente la gerencia consiguió cerrar esas contrataciones.
Y debe decirse que la gestión para contar con Espíndola fue de espera y mucha paciencia para el conjunto tibaseño, en medio de las restricciones sanitarias para llegar al país, ahí es donde interviene la parte administrativa.
Si ambos han rendido o no, puede generar opiniones variadas. Eso sí, solo comparando quiénes se fueron y quiénes llegaron, Saprissa cumplió con su objetivo de reforzar la zaga.
¿Los jóvenes?
Durante la corta gestión de Cordero Saprissa logró exportar a Manfred Ugalde, un jugador de apenas 18 años y hecho en casa.
Sin embargo, el proceso para consolidar a otro en este certamen es lejano.
Cuando los morados redujeron la planilla, su presidente dijo que se buscaba darle más chance a los jóvenes.
Y hasta ahora han debutado tres debutantes, mientras otros cuatro sub-20 también pisaron el terreno de juego. El pero está que entre todos suman apenas 126 minutos.
A inicios de octubre, el gerente morado mencionó en una entrevista con La Nación, que alimentar al primer equipo desde su cantera siempre será una característica de la institución.
“¿Qué nos ha pasado? algunos de los prospectos juegan y al poquito tiempo salen de la institución. No deja de ser una dificultad, Saprissa tiene que estar constantemente reinventándose. Esas situaciones se presentan y hay que afrontarlas, para hacerle frente a eso debemos seguir trabajando bien en divisiones menores”, expresó.
Veredicto de la afición
La afición morada, siempre exigente, también tiene su opinión sobre el primer año de su gerente deportivo.
En una encuesta realizada en Twitter, quedó claro que Cordero tiene relativamente satisfechos a los seguidores del club.
El 23,9 % califica su gestión como mala, pero el 49,6% cree que ha sido regular y un 26,5 % le da una buena nota.
