Había una gran duda en el aire cuando Saprissa, por razones extra fútbol, apostó al repentino cambio de entrenador, la salida de Jeaustin Campos y la sustitución con Vladimir Quesada.
¿Conseguiría mantener el buen rendimiento que había mostrado con Campos, el estratega con el que había logrado el cetro en el semestre pasado y se encontraba peleando por el liderato en el presente torneo?
Ahora, después de seis jornadas transcurridas, lo cierto es que Vladimir Quesada no solo supo mantener los buenos resultados en la S, sino que consiguió que el equipo brillará más, luciera mejor en el campo y exploté a futbolistas que aunque traían un nivel regular ahora se ven notablemente superiores.
Warren Madrigal pasó a ser el ‘9′ tibaseño y cumple con creces, ya que tiene gol, sacrificio y habilidad. Álvaro Zamora ahora se recuesta por izquierda y ha consolidado una virtud que antes no se lo notaba: el desequilibrio.

Vladimir también le ha entregado libertad a los defensores; de esta forma Fidel Escobar se ha consolidado como un central con características de volante contención, el cual filtra pelotas a las espaldas de los zagueros.
En términos generales, el conjunto morado da la impresión de disfrutar más el juego, también de ser más ofensivo y dominador; contra Pérez Zeledón el partido terminó 7 a 0 a favor; y frente a Herediano pudo finalizar 5 a 0 sin problema aunque el registro diga solo 2 a 0. A este Saprissa se le ve ‘hambre’ insaciable por golpear una y otra vez a sus rivales.
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Con Jeaustin, el equipo conseguía una ventaja y administraba. La diferencia con Vladimir es que el equipo puede ir ganando pero es como si estuviera perdiendo. También hay liderazgos que están alzando la mano con fuerza como Mariano Torres y Kendall Waston, a quienes se les ve ahora más sueltos en el campo y con mayor poder de decisión en la cancha.
El abrazo que le propinó Torres a Quesada cuando celebró el gol ante Herediano dijo más que cualquier entrevista.
El Saprissa de Vladimir Quesada juega mejor que el de Jeaustin Campos, se ve más fuerte, se ve disfrutando más.
