Fanny Tayver Marín. 18 enero
Pablo Herrera en un partido ante Puntarenas, en el Lito Pérez. Ese día marcó a Vicente Rosella. Fotografía: Carlos González
Pablo Herrera en un partido ante Puntarenas, en el Lito Pérez. Ese día marcó a Vicente Rosella. Fotografía: Carlos González

Pablo Herrera no da por cerrado el tema de su demanda contra Liga Deportiva Alajuelense, alegando que le deben unos ₡78 millones ($137.500) por un conflicto cuando se marchó a Noruega.

La Nación publicó el viernes que el Juzgado de Trabajo del Segundo Circuito Judicial de San José emitió su sentencia en primera instancia, al declarar sin lugar en todos los extremos la demanda interpuesta por el futbolista.

Herrera conversó con su abogado y tomaron la decisión de continuar con el caso.

“Vamos a iniciar un proceso de casación. Lo presentaremos porque no estamos de acuerdo con la sentencia que emitió el Tribunal", expresó el lateral, quien en este momento se encuentra sin equipo y espera poder jugar.

Indicó que tienen 15 días para acudir a otra instancia para apelar, lo que aseguró harán lo antes posible.

“Eso quiere decir que para nosotros, la demanda no está perdida del todo. La Liga da como terminado el caso por el tribunal ordinario, pero nosotros iremos a una instancia más allá, porque esa sentencia es apelable, la vamos a apelar”.

Según Herrera, este conflicto ha sido un proceso muy tedioso, de muchos años, de incertidumbre.

“Lo que yo quiero aclarar es que yo no tengo ningún resentimiento con Alajuelense, porque son cosas diferentes, lo deportivo y lo contractual. En ese entonces, la directiva de aquel momento incurrió en lo que nosotros peleamos, pero para nada es que yo odie a la Liga, jamás”, citó.

Y agregó: “Para mí la Liga representó y representa mucho, fue el equipo con el que yo me di a conocer, con el que pude jugar, por el que pude ir al extranjero, no hubiese estado en Noruega. Así que odio jamás, a la Liga viajaba desde los 14 años, pero ya lo contractual con la junta directiva de ese momento es otra cosa”.

Él insiste en que cuando se marchó al extranjero, los porcentajes no se repartieron como correspondía.

“Ha sido un proceso bastante tedioso, pero hay que ver qué sucede”, finalizó Herrera.