Pablo Gabas. 2 septiembre

Con el correr del torneo y el buen desempeño que tiene la Liga, hoy líder absoluto, la gente se pregunta qué tiene este Alajuelense que no tuvieron los anteriores. Aunque se formaron buenos planteles para otros torneos, este tiene algo diferente que no permite verle grietas amplias en su accionar partido tras partido.

Desde la llegada de Lleida es una obligación del equipo completo juntarse a desayunar antes de cada entrenamiento. Esto permite que los jugadores y cuerpo técnico estén desde comienzo de semana en un mismo pensamiento y si por ahí toco vivir una parada difícil o una derrota imprevista, el día a día permite solucionarlo.

Empezó a echar raíces en el Centro de Alto Rendimiento de Turrucares, donde el equipo todos los días de la semana realiza sus entrenamientos. Transformó este lugar en su fortaleza para preparar sus juegos y montó todo el esquema de su primera división para que no haya faltante en la necesidad de los jugadores.

En el plano de comunicación es claro y conciso. Solo hablan los que lo tienen que hacer y ningún otro que quiera tomar protagonismo de la situación —en casos como este, muchos aparecen cuando el equipo gana o si sitúa en lo más alto—.

Esto ha sido parte de lo que demuestra Carevic en sus declaraciones: son muy cortas, no da mucho detalle y es directo en su opinar. Esto parece que se lo trasladó a los jugadores que terminan siendo una continuidad a las oraciones de su entrenador.

Ya en el plano deportivo su evolución es notoria y su trabajo en las distintas líneas lo refleja al punto de quien sea el que juega logra representar en la cancha lo practicado en la semana y de eso soy testigo.

Todos han tenido la oportunidad desde el comienzo, al punto de que nadie se puede quejar por los pocos minutos en cancha; al contrario, hoy solo serían señalados por su bajo desempeño, pero no por no participar en un juego.

El que juega tiene la confianza plena de su técnico y además de saber que si por otra cosa no le va bien el técnico no saldría a responsabilizarlo, mucho menos a señalarlo.

Sumándole a todo esto que venimos mencionado, el equipo está por encima de cualquier individualidad y por más que alguno que esté sobresaliendo o lleve más goles es el perfil bajo grupal lo que lo posiciona como un equipo centrado.

Esto es la Liga pies sobre la tierra, pero con una mirada determinante.