Fanny Tayver Marín. 30 junio
Óscar Ramírez lleva dos años alejado del fútbol y, como dicen, el tiempo siempre cura las heridas. Fotografía: Mayela López
Óscar Ramírez lleva dos años alejado del fútbol y, como dicen, el tiempo siempre cura las heridas. Fotografía: Mayela López

Un hombre tan apasionado y estudioso del fútbol nunca podrá desligarse para siempre de lo que ama.

Después de un espacio que se ha extendido un poco más de la cuenta, porque ya han pasado dos años desde que volvió, después de dirigir a Costa Rica en el Mundial de Rusia 2018 y tras desaparecer de la vida pública para reencontrarse, hay una novedad con Óscar Ramírez.

Aunque su vida es muy tranquila en Hojancha y ha tenido tiempo de sobra para dedicarse a otras actividades que también le gustan en su finca, el Macho extraña aquellas horas de estudiar movimientos, preparar estrategias, sorprender rivales, sentir la adrenalina de un partido y sonreír al cosechar éxito tras éxito en la cancha.

“Don Óscar, por supuesto que está decidido a dirigir”, afirmó a La Nación el representante del técnico, Juan Vicente Carvajal.

Esas palabras se pueden convertir en una esperanza para el liguismo, que lo señala a él como el único hombre que puede sacar a Liga Deportiva Alajuelense de esa sequía en la que se encuentra después del último título que consiguió, precisamente con él en el banquillo.

Sin embargo, tampoco es sencillo, porque Carvajal cuenta que el Macho “está focalizado en dirigir internacionalmente”.

Además, el argentino Andrés Carevic tiene contrato por un año más con los manudos; pero la ‘Machomanía’ en el liguismo tiene su razón de ser.

Para nadie es un secreto que Alajuelense es un equipo en el que Ramírez realmente se sintió realizado en el banquillo, un club al que él se amolda con sencillez, facilidad y mucha efectividad, pero principalmente, que él sabe alinearlo y llevarlo a ganar finales.

Los números rojinegros son fríos y la historia indica que después de que el Macho se marchó, muchos lo han intentado, pero ninguno lo ha logrado.

Desde entonces, se han sentado en el banquillo rojinegro: Hernán Torres, Javier Delgado, José Giacone, Wílmer López (un partido), Guilherme Farinha y Benito Floro.

Al español lo relevó Wílmer López. Luego estuvieron Nicolás dos Santos, Luis Diego Arnáez, Cristian Oviedo (un partido), Hernán Torres y en el último año, la tarea recayó en el argentino Andrés Carevic.

Como en todo, las comparaciones siempre resultan odiosas y tediosas, pero es que Ramírez tiene hasta el momento el atestado de ser el técnico más ganador en la historia de la Liga.

Fue el hombre con el que Alajuelense rompió una sequía de cinco años al conseguir el Invierno 2010 y a partir de ahí llegaron más títulos: Verano 2011, Invierno 2011, Invierno 2012 e Invierno 2013.

Durante esos cinco años, Ramírez dirigió a la Liga en 216 partidos de campeonato nacional, con un saldo de 121 ganes, 52 empates y 43 derrotas. Con el Macho a cargo del timón rojinegro, el equipo marcó 364 goles y encajó 205. En total, logró 415 puntos.

Algo que también lo marcó con Alajuelense es que en series decisivas de ida y vuelta, le ganó el pulso a técnicos rivales como Alexandre Guimaraes, Daniel Casas, Jafet Soto, Orlando de León, Marvin Solano, Luis Fernando Fallas, Rónald González y Claudio Jara.

En el plano internacional, hizo que Alajuelense fuera protagonista en la Liga de Campeones de Concacaf, incluida aquella victoria histórica en el Estadio Azteca contra el América de México.

Además, clasificó a Costa Rica al Mundial de Rusia 2018 y dirigió a la Sele en la primera ronda de esa cita planetaria.