
Con 66 años y 41 de haber llegado a suelo tico, el técnico Odir Jacques está un título de alcanzar el récord de Ismael
Jacques, nacido en 1946 en Cantagalo, ubicado en Río de Janeiro, obtuvo su primer galardón con los rojiamarillos en 1978, el segundo en 1981 y el último en 1985.
Según datos estadísticos de Gerardo Coto, Jacques comparte dicha cantidad con Eladio Rosabal, quien fue campeón en 1924, 1927 y 1931, y con Braulio Morales, monarca en 1930, 1932 y 1935. Estos dos lo hicieron como capitanes generales, pues en sus épocas aún no se utilizaba la figura del entrenador.
La presencia de Jacques –quien ya está naturalizado costarricense– en el Herediano siempre ha sido sinónimo de buenas noticias.
Como jugador y entrenador fue monarca en 1978, y en esa misma temporada fue el segundo mejor goleador del equipo, con 15 tantos.
El cañonero de ese año fue Gerardo
“Ese año me pusieron de entrenador, pero quería seguir jugando. Cuando no jugaba, daba las indicaciones en el banco, pero cuando entraba era Manrique Quesada el que daba las órdenes; claro, él hablaba conmigo antes”, explicó Jacques.
Odir recuerda que vivió la final de 1978 ante Puntarenas muy intensamente, por su papel de técnico-futbolista.
“Sabía que cuando entraba a la cancha era uno más, en ese momento ganamos el primer partido 2-0 y el segundo 2-1”, comentó.
Los dos compromisos de la serie fueron en el Estadio Nacional.
Tres años después, el campeonato llegó después de vencer a Limón en la final, con marcadores de 4-1 en el Rosabal y 1-2 en el Saprissa, que fue la sede de los caribeños.
“Ganamos el primer partido acá y liquidamos a Limón, luego nos relajamos y perdimos en Saprissa”.
El último cetro se lo arrebató a Alajuelense después de triunfar 1-0 en ambos compromisos.
“En esa final don Isaac Sasso (expresidente herediano, q.d.D.g.) me dijo que necesitaba plata y que teníamos que jugar en el Estadio Nacional; le dije que si el equipo quería ser campeón debía ganar en cualquier lado”, señaló sonriente.
Hacendoso en la cancha, donde dirige con un pito que le obsequió su hija hace 30 años, dice que no le importan las estadísticas.
“Los números son malos, los números son apenas el 50% de un partido, yo soy de trabajo”, indicó.
Otra estadística que engalana la carrera de este canoso entrenador es que el domingo, al vencer a Pérez Zeledón, obtuvo su victoria número 100 con Herediano, ello después de disputar 227 compromisos.
Con ella tiene tres hijos: Ana Cristina, José y María Cecilia, los cuales le han dado tres nietos: Luciano, Antonio y María Pía.
Durante 30 años tuvo tiendas deportivas, ahora vive de intereses.