
La pasividad de los defensas de Barrio México ante una corrida del porteño Ariel Santana arruinó el triunfo que en ese momento amarraban los benjamines.
Hasta el minuto 92, la derrota de Puntarenas era inminente, pero en el último suspiro los
El juego no fue un derroche de virtudes porque la mesura de los equipos le restó emoción. Las dos anotaciones y las tres expulsiones fueron lo único llamativo.
Los locales no contaron con sus dos principales figuras: Maikol Ortiz vio el juego desde la gradería por una sanción, y Verny Scott fue suplente por decisión técnica.
Esto le resto ofensiva y creatividad a los
Las expulsiones son un tema aparte. El silbatero Hugo Cruz fue demasiado drástico cuando sacó de la cancha a Chéves y a Rodríguez. Los futbolistas discutían la falta de solidaridad del mexicanista de no querer botar un balón estando el chuchequero en el suelo.
Luego le correspondió el turno de la roja al local Jorge Barboza. Esto ocurrió a falta de diez minutos para el final, cuando el equipo de la franja estaba en ventaja.
Desde el principio, el juego fue de dominio de Barrio México, a pesar del empuje y las ganas con que jugaron los porteños.
Pero las opciones de gol fueron pocas, en realidad, casi nulas.
Al minuto 27, el balón quedó girando cerca del vértice izquierdo del área. RobertoWong la esperó y con un fuerte golpe cruzado venció al portero Olger Ruiz.
El complemento fue un poco más frío que el segundo, no solo por el clima que imperaba en el Cuty Monge de Desamparados, si no también por la falta de emociones.
La entrada de Diego Brenes le permitió a los visitantes equilibrar la posesión de balón, aunque no fue si no hasta el final, cuando pudieron traducirlo en gol.
Santana tomó el balón casi desde media cancha, sin marca, sin presión, ni siquiera con una brisa que lo moviera, avanzó hasta quedar cerca del área. Desde allí lanzó un remate que se incrustó en la meta de Harry Ocampo, ante la mirada atónita de los locales.
Corría el minuto 92, no había tiempo para más, solo para que los mexicanistas se lamentaran por los dos puntos perdidos, y que los porteños celebraran la obtención de un punto como visitantes ante el sublíder de la tabla general.