
Los resultados estaban mal desde el inicio del campeonato, pero en Saprissa se fue admitiendo que había crisis por ahí de la fecha 12 ó 13.
Estábamos compitiendo en dos torneos. Hicimos un mal torneo (local), tal vez en el momento no ajustamos tanto los tornillos porque en Concacaf ganábamos, perdíamos, luego ganábamos. No teníamos un valor fijo hasta la jornada 12 ó 13, que ya vimos que no nos iba a ir tan bien.
¿Debieron tomar decisiones más rápido?
Si hacés una valoración total, de los objetivos se logró uno. Hicimos un pésimo torneo local pero nos clasificamos en Concacaf. Era difícil tomar una decisión en ese momento, somos de la idea de que los procesos tienen que terminar. No somos de estar cortando entrenadores.
¿Cómo reaccionar, sin que parezca que se está siendo muy apresurado ni que no se está haciendo nada?
El tiempo lo va dando. Los golpes y las “chichotas” lo van amalgamando, para no ser ni tan prudentes ni tan acelerados. Aprendimos que hay que tomar decisiones en el momento de tomarlas, pero no necesariamente la decisión correcta es siempre echar al entrenador. Tal vez es ir a apretar un poquito más a los jugadores, o darles otras condiciones para que mejoren.
Cuando vieron que la clasificación en el torneo estaba en peligro, ¿qué hicieron?
Hablamos por lo menos cuatro veces con los jugadores, estuvimos en asesoría permanente con Santana, Rivers, Evaristo, Porras. Pero en este torneo tal vez nos dimos cuenta muy tarde de lo que estaba sucediendo y no fuimos tan correctivos en su momento.
¿Qué hubiera preferido hacer más rápido?
Tomar medidas correctivas en su momento, buscar soluciones más inmediatas, no a tan largo plazo y estar más pendiente de todo lo que sucedía.
¿Había un plan B, si destituían a Roy Myers?
No, nunca estuvo en la mesa un plan B. Deseábamos que los resultados acompañaran al cuerpo técnico, no nos gusta estar cambiando entrenador, no es sano.
¿Cómo se toman estas decisiones en Saprissa? ¿Usted lo hace, debe consultar a México? ( la entrevista se hizo en la mañana, antes del anuncio del nuevo entrenador Juan Manuel Álvarez )
El poder de decisión mío está en 85%, un 15% son de los jefes, como cambios de salarios, venta de jugadores. El resto de las decisiones operativas son de mi gestión.
¿Usted puede llamar a Efraín Flores y decirle: ‘Despedí al entrenador y contraté a este otro’?
No, es que ustedes piensan que Efraín no sabe lo que está pasando acá y siempre lo sabe. Tenemos una comunicación directa.
¿Usted preferiría tener más carta blanca para actuar?
Es que la tengo.
Pero con el entrenador, ¿usted puede disponer del puesto?
No. Todos tenemos un jefe. En algún momento, en tres o cuatro situaciones, tengo que hablar con Efraín. No puedo quitar al entrenador porque a mí se me ocurrió.
Tener que pasar por esas consultas en México, con alguien que no recibe la presión que ustedes aquí, ¿burocratiza el proceso? ¿No lo hace lento?
No. Aquí no hay burocracia, hay una persona y no más, no hay 12 directivos tomando una decisión. Como le digo, tengo tres o cuatro puntos específicos que sí tengo que ir (a México).
En la parte deportiva, ¿qué falló en esta temporada?
La estructura defensiva, no hablo de la defensa, sino toda la estructura defensiva del equipo, que no funcionó. Nos metieron 26 goles, ahí estuvo el yerro.
¿Ese punto se le planteó en su momento a Roy Myers?
Tal vez no nos dimos cuenta en el momento preciso, ahí es donde no estuvo bien nuestro actuar. Queda de experiencia.
¿Qué se va a hacer sobre este problema?
Nuestro estilo es muy ofensivo, debemos estar bien “paraditos”. Viene un replanteamiento general del equipo.