Fiorella Masís. 14 septiembre

Luis Diego Rivas tenía claro desde hace meses que su salida de Cartaginés era inminente. Para ese momento el corazón debía apartarse y pensar en un futuro lejos de su provincia.

Luis Diego Rivas despeja un balón durante un partido en enero de 2018, en el estadio Allen Riggioni de Grecia. Foto: Mayela López
Luis Diego Rivas despeja un balón durante un partido en enero de 2018, en el estadio Allen Riggioni de Grecia. Foto: Mayela López

La falta de minutos desde finales de 2018 le habían mostrado ese camino. Cuando el equipo brumoso anunció los jugadores que no renovaron contrato, en junio anterior, Rivas empezó a sembrar papas y zanahoria con su papá, Minor, en Pacayas.

Durante tres meses significó su fuente de ingresos mientras esperaba noticias de alguna oferta, de algún equipo donde pudiera ‘sentirse’ de nuevo portero. Ponerse los guantes y competir por un puesto.

Sobre todo eso último, porque en Cartaginés hace rato sintió que lo había perdido. La oportunidad llegó y la semana anterior Liberia lo anunció como refuerzo para disputar la Liga de Ascenso.

Al analizar su salida de la Vieja Metrópoli, el arquero habla con mucho agradecimiento hacia los aficionados, pero también se lamenta por la forma en que se le juzgó dentro de la institución.

“Ya venían sucediendo cosas que me hacían ver que mi salida se iba a dar, el tema de que no jugaba, no veía que estuviera compitiendo de la misma forma con el compañero, no me veían como esa competencia, entonces ya sabía que en algún momento se iba a dar la salida”, mencionó.

Tampoco esconde que le dolió ponerle fin a la relación con el club blanquiazul, pero del 2017, año de su debut, al 2020, la historia era muy diferente.

Luis Diego Rivas debutó con Cartaginés en 2017. Foto: Rafael Pacheco
Luis Diego Rivas debutó con Cartaginés en 2017. Foto: Rafael Pacheco

“Cuando no se me medía de la misma forma me di cuenta que no estaba bien estar en el equipo. Me seguían viendo como ese joven, no sé, no me veían ya como el proyecto de primera división”, dice mientras intenta explicar su sentir.

“A la afición de Cartaginés siempre le voy a agradecer, siempre fueron muy buenos, me apoyaron. A pesar que hubo momentos en que fallé, siempre sentí respaldo de la afición”, Luis Diego Rivas.

Con eso, aclara, no pretende dar a entender que merecía la titularidad.

“Eso uno se lo gana, pero por lo menos que lo vean a la misma altura de los compañeros que tenés a la par. Lo hablé mucho con el entrenador de porteros y me daba la razón, me decía que me veían como un suplente”.

Ahora, lejos de su tierra, y un proyecto comandado por Cristian Oviedo como técnico, ve un reto futbolístico y de vida.

Su primera intención fue quedarse en la máxima categoría, pero dice que prácticamente ningún equipo necesitaba portero.

La pregunta obligada es: ¿y Saprissa lo pretendió? En esos temas Luis Diego prefiere no ahondar. Lo cierto es que el supuesto interés morado nunca se concretó.

En algún momento pensó que iba a seguir trabajando en Pacayas, alejado de las canchas y los tres tubos, hasta que Liberia se interesó.

“La Liga de Ascenso se ha vuelto muy competitiva, en lo futbolístico gano mucho, porque vengo a competir y buscar un puesto. No lo veo como bajar de nivel, porque creo que si estoy aquí es porque Dios así lo quiere. Liberia, como equipos de Segunda, tiene propósito de subir, entonces imaginate ascender, sería espectacular, pero vamos paso a paso", finalizó el futbolista de 23 años.