
Ciudad Quesada. Alegría, optimismo y motivación caracterizaron el entrenamiento que los jugadores de San Carlos efectuaron ayer entre las 3 y 5 p. m., en el nuevo césped artificial del estadio Carlos Ugalde, de cara al juego de mañana ante Alajuelense.
Futbolistas experimentados como el defensa Ricardo Harris y el volante Víctor Abelenda dijeron sentir que el equipo que integran tiene los recursos necesarios para derribar a la Liga en su propio feudo, más no se confían.
“No podemos garantizar una victoria pero creemos en que estamos preparados para sacar del Morera Soto un resultado favorable que nos inyecte mucho más motivación para el partido de cierre en Ciudad Quesada”, comentó el volante Álvaro Sánchez.
Ton, como llaman sus compañeros a Sánchez, advirtió que el peor de los errores que puede cometer San Carlos es dar por un hecho lo que aún no ha conseguido.
“Creemos en nuestras fortalezas pero no nos podemos confiar pues enfrente tendremos a uno de los mejores equipos del torneo”, agregó Sánchez.
Mientras se completó la instalación de la cancha sintética, el equipo jugó como local en Pital. Errores no. Harris, quien acumula varias semifinales sobre la espalda, hizo énfasis en que para ganar mañana al menos un punto, San Carlos deberá ser muy fuerte mentalmente.
“Tenemos que estar muy concentrados para no incurrir en errores que podrían alterar nuestros planes de llegar a la final del campeonato”, indicó el futbolista de origen limonense.
Por su parte, el lateral izquierdo Víctor Portugués anuncia que mañana irán a presionar a los manudos desde el pitazo final.
“Queremos triunfar en el Morera Soto. Reconozco que será una tarea difícil pero no imposible. El hombre es capaz de lograr todo lo que se proponga”, declaró.
Con el punto de vista de Portugués coincidió el delantero Juan Vicente Solís, quien en el torneo de Verano ya hizo cuatro goles.
Por otra parte, las entradas para el partido de vuelta –domingo a las 3 p. m. en Ciudad Quesada– ya se encuentran a la venta en las sucursales del Grupo Coocique.
El boleto vale ¢6.000 si se compra de aquí al sábado; el domingo en el estadio costará ¢8.000, informó el gerente William Corrales.