Juan José Herrera Ch.. 25 septiembre, 2010
 Las risas y el buen ambiente eran palpables en el entrenamiento de Limón el miércoles anterior. El Caribe cuenta con un equipo en el que la mayoría de sus jugadores son de la casa y guardan con el club un verdadero nexo que va más allá de lo profesional raya en lo afectivo. Abelardo Fonseca
Las risas y el buen ambiente eran palpables en el entrenamiento de Limón el miércoles anterior. El Caribe cuenta con un equipo en el que la mayoría de sus jugadores son de la casa y guardan con el club un verdadero nexo que va más allá de lo profesional raya en lo afectivo. Abelardo Fonseca

Limón. El equipo de Limón se ha convertido en un faro para algunos jugadores que, en el ocaso de sus carreras, encuentran en el Caribe una segunda oportunidad, ya sea para despedirse en lo alto o inclusive para volver del retiro.

La vuelta de la Tromba a la máxima categoría despertó el interés de varios futbolistas que hicieron sus primeras armas en la provincia, y también de otros que ven en el equipo la vitrina para seguir creciendo, saldar deudas pendientes en sus carreras o lograr darle el adiós definitivo a una larga etapa de sus vidas.

Algunos, como en el caso de Kurt Bernard, vieron el regreso a Limón como parte de una responsabilidad, el volante volvió cuando el equipo seguía en Segunda.

Kraesher Mooke también buscó emprender el viaje de vuelta desde la temporada pasada, sin embargo, el defensa no pudo librarse de su compromiso con Brujas y debió esperar hasta esta temporada para incorporarse al equipo que lo vio nacer.

Al igual que ellos, Dexter Lewis y Ricardo Harris llegaron en la presente temporada para sumarse al proyecto en el que actualmente la directiva del remosado Limón F. C. trabaja.

Casos a destacar los de Evance Benwell y más recientemente Rayner Robinson, ambos delantaros y que ya vivían su retiro cuando el club les abrió las puertas a una nueva oportunidad.

Muchos de estos “nuevos” fichajes ya habían descartado las oportunidades de volver a la Primera División, por lo que algunos tienen claro que con Limón se cierra el capítulo, ejemplos el de Benwell y el propio Robinson.

Sin embargo, y pese a la edad y condiciones en las que algunos de estos se incorporan al club, en la dirigencia verdiblanca se niega enfáticamente que el motivo de su regreso vaya por la parte del cariño que el equipo le pueda profesar a estas sus antiguas figuras.

“Aquí nada se maneja por cariño, esto es un equipo profesional y si están aquí es porque tienen las condiciones. Tal vez alguno que se fue y está volviendo se le da la oportunidad, pero aquí nunca se mide la edad, ni el color ni nada de eso, yo creo que él que tiene condiciones puede venir a aportar algo muy importante al equipo, nada más queda demostrarlo”, enfatizó el gerente deportivo Hernán Medford.

Los jugadores coinciden en que junto a lo que puedan aportar en la cancha la dirigencia valora más lo que puedan ofrecer fuera de esta a varios de los jóvenes que apenas hacen sus primeras armas en el balompié costarricense, para que pueden crecer junto a jugadores más curtidos en la Primera.

“Aquí lo importante es ayudar al equipo, gente como Ricardo Harris, Dexter Lewis y Rayner Robinson son jugadores muy importantes y que ayudan en lo que puedan y aportan de la mejor manera. Hay jóvenes que necesitan guía y para eso estamos aquí”, dijo Bernard.