
Ayer en Desamparados, Liberia Mía no fue ni un espejo del equipo que quedó campeón el torneo anterior, cuando a base de agallas y buen futbol sorprendió al país al vencer a Herediano en la final.
Los liberianos debían ganar por más de dos goles para poder meterse en una de las semifinales del Torneo de Invierno, ya que habían perdido en casa el primer partido de la serie ante Brujas.
Pero lejos de inquietar a los hechiceros, los actuales campeones nacionales se fueron goleados del estadio Jorge Cuty Monge.
Contrario a lo mostrado en el terreno de juego, el técnico Alain Gayhardy consideró que el equipo luchó para revertir la serie pero que los goles brujos le cambiaron la historia al partido.
“Hicimos un buen primer tiempo, jugamos bien, tuvimos opciones de gol pero no cayó el gol que nosotros esperábamos. Todo cambia con el primer gol de Brujas”, afirmó el técnico.
Los jugadores liberianos no mostraron la garra que les caracteriza y más bien se vieron sin ganas y casi no inquietaron el marco defendido por el arquero hechicero Luis Diego Sequeira.
Los guanacastecos pasaron de ser favoritos a alcanzar el bicampeonato, a quedar eliminados en una serie en la que recibieron cinco goles y anotaron solo dos.
Liberia Mía no se comportó a la altura de un monarca nacional en una temporada que estuvo llena de altibajos, en la que clasificó en la última fecha del torneo nacional y en la que quedó eliminado en la primera ronda de la Concachampions ante el Real España de Honduras.
Aún así, los liberianos habían disputado con valentía todos los juegos antes de la ronda preliminar contra los hechiceros.
“Este equipo lo que nunca había perdido era el espíritu de lucha y hoy lo perdimos, bajamos los brazos y perdimos la serie”, expresó el delantero Minor Díaz.
Los rostros cabizbajos de los jugadores lo decía todo, no solo por la derrota sino por perder sin luchar y jugando como si no estuviera en juego el pase a las semifinales.
“Después de que nos hacen los goles el equipo pierde las esperanzas de seguir luchando, ya no había nada que conseguir”, indicó el delantero Alejandro Alpízar.
“Nos faltó de todo, hoy fue un equipo totalmente diferente en la segunda parte, no peleábamos como teníamos que pelear la bola”, manifestó Walter Cheves.
Con la derrota de los actuales monarcas, el cetro del campeonato nacional cambiará de casa y será la primera vez en 16 años que el campeón no será ni Saprissa, ni Alajuelense ni Liberia Mía.