Juan Diego Villarreal. 28 octubre
En los ocho partidos que Esteban Alvarado disputó esta temporada con el Herediano, le han marcado 10 goles. Fotografía: Rafael Pacheco
En los ocho partidos que Esteban Alvarado disputó esta temporada con el Herediano, le han marcado 10 goles. Fotografía: Rafael Pacheco

El guardameta del Herediano, Esteban Alvarado, no puso excusas al admitir que los parones en el campeonato por la pandemia del covid-19 le han afectado.

Tampoco rehuyó aceptar que debió adaptarse a situaciones inusuales en su carrera deportiva y que poco a poco va tomando el ritmo y el nivel que mostró en los torneos anteriores con el Team. según afirmó a los medios de comunicación, tras concluir el martes el compromiso ante San Carlos.

Las lesiones musculares también jugaron en su contra, cortándole la continuidad y evitando que tenga la regularidad de los campeonatos anteriores, donde fue casi una muralla para los delanteros rivales.

Debido a la suspensión del Torneo de Clausura 2019 y la no programación de juegos en la actual temporada, por los casos positivos, Esteban no ha encontrado la constancia de juego que requiere para tomar la confianza necesaria y para colmos las dolencias se han convertido en un dolor de cabeza.

Los números tampoco favorecen al espigado arquero, pues en sus ocho partidos disputados suma 10 goles en contra para un promedio de 1,25 por juego. Además en solo un compromiso pudo mantener su valla en cero, precisamente en el primer duelo del Apertura 2020 ante Grecia (3-0).

Esas mismas dolencias, incluso le impidieron ser tomado en cuanto por el técnico de la Selección Rónald González, para el doble partido de fogueo ante Panamá a principios de octubre.

¿Cómo puede analizar su temporada, en medio de las lesiones y la irregularidad del Herediano en cuanto a los resultados?

Este 2020 la verdad ha sido pésimo, desde que se paró el campeonato por la pandemia el año anterior me ha costado un poco, he tenido algunas lesiones musculares. No es solamente mi culpa, sino esto, ha sido muy atípico por estos parones. Ya son tres tres meses donde se corta el ritmo de competencia y no es fácil volver a retomarlo.

¿Qué es lo que más le ha costado?

En lo personal, acostumbrarse a jugar sin público. Al principio fue muy extraño, me ha llevado un tiempo, pero ya estoy más que adaptado. Al estar en desarrollo un torneo nuevo, me parece que vamos tomando buena dinámica. Hoy por hoy me siento bien y creo que vamos en la ruta de volver a mi mejor nivel.

¿Estos parones por la pandemia le han cortado la posibilidad de volver a jugar en el exterior?

En realidad no he tenido una opción al 100 por ciento clara. Pero como dije: este 2020 ha sido muy atípico y me ha afectado.

En el último partido ante San Carlos recibió un gol en el epílogo del partido. ¿Qué pasó en esa acción?

El gol fue una jugada muy rápida. Prácticamente ellos mueven la pelota e inmediatamente nos anotan y empatan (1-1). Hay que darle virtud a San Carlos, pero también hay detalles que pudimos hacer mejor y tal vez haber evitado ese empate al final del partido.

¿Cómo se sintió jugando en la gramilla natural del Estadio Nacional, en comparación con la sintética del Cuty Monge?

Uno como jugador profesional debe de adaptarse a cualquier terreno. En lo personal me identifico más con esta cancha (la natural del Estadio Nacional) que con la que estábamos jugando. Sin embargo, donde sea hay que demostrar y creo que lo hemos venido haciendo bien en el Cuty Monge, donde tuvimos buenos destellos, como hoy acá, donde es una cancha favorable para nuestro fútbol, por lo que hay que sacarle el máximo provecho.