
A Ricardo La Volpe le hacen falta figuras jóvenes en el campeonato nacional que alimenten la selección que dirige. Así lo dice él.
Luego del entrenamiento matutino que tuvo ayer con el equipo con miras a su participación en la Copa América, el argentino atendió a los medios en una conferencia de prensa poco tradicional.
El entrenador llegó para aclarar puntos en los que difiere con la prensa deportiva, y basó su discurso en la carencia de referentes jóvenes en el futbol costarricense.
Primero enlistó la base de la selección que jugó la eliminatoria mundialista anterior, en la que la mayoría de jugadores mencionados superan los 30 años. Siguió con un repertorio de los futbolistas referentes de clubes como Alajuelense, Saprissa, Cartaginés, Herediano y Limón, donde destacó que el promedio de edad es el mismo.
“En Costa Rica no tengo referentes de 23 ó 24 años. ¿Cómo formo una selección? Ahora, si quieren que convoque a todos esos (refiriéndose a los jugadores veteranos) me voy, porque quiero un proceso.
“¿Por qué (Luis) Marín a los 37 años seguía siendo líder de un equipo?, ¿Porqué Centeno sigue siendo la figura de un equipo y nadie le hace sombra?”, se preguntó el estratega, para luego responder que en el balompié nacional nadie nunca se preocupó por reemplazar a jugadores como Centeno, Hernán Medford o Paulo César Wanchope.
La Volpe, quien recién arribó al país con la selección que cayó en cuartos de final de la Copa Oro, explicó que su trabajo no puede cambiar la realidad futbolística que vive el país de la noche a la mañana.
Además, indicó que la dificultad de agradar a todos con su futbol no es un problema y que es la dirigencia de la Federación Costarricense de Futbol la que debe decir si le gusta o no el trabajo que él realiza.
“A mí nadie me puede venir a decir que La Volpe no trabaja. Por eso tengo la conciencia tranquila. ¿Que no salen los resultados?, ¿qué querés que haga?, no todos los técnicos triunfan”, advirtió.
Eso mismo apuntó para la Copa América, en la cual el reto, dice, está en un peldaño más alto que en la Copa de Oro. “Fácil no será porque competiremos contra el anfitrión y con otras dos selecciones que juegan muy bien al futbol. Estos muchachos tienen un fuerte trabajo si quieren hacer bien las cosas”.
Eso sí, no desconfía de la oportunidad que le está dando a los jóvenes que “serán la base para afrontar el próximo mundial”.